APUNTE.COM.DO.- La ciudad que comenzaba en la puerta de su casa
Por Milton Olivo
Aquella mañana, don Ramón sacó su silla a la acera de Villa Duarte y encontró al barrio hablando de una misma noticia: la Alcaldía de Santo Domingo Este había anunciado una inversión de 300 millones de pesos del Presupuesto Participativo para ejecutar cien obras.
—Ahora sí van a resolverlo todo —dijo un vecino.
Doña Mercedes, que barría frente a su pequeño colmado, levantó la mirada.
—Van a tener que trabajar mucho. Y nosotros también.
Don Ramón sonrió. Le parecía que aquella mujer siempre encontraba alguna obligación para los demás.
En la esquina, varios vecinos comentaban las necesidades de sus calles. Una señora esperaba que atendieran el drenaje; otro hablaba de una acera deteriorada. Todos tenían algo que señalar y alguna historia sobre los días de lluvia.
Entonces llegó un hombre que, sin detenerse a escuchar, sentenció:
—Eso es política. Aquí nadie hace nada.
—¿Y qué propone usted para nuestra calle? —preguntó Mercedes.
—Yo lo que sé es que esto no sirve.
La mujer apoyó la escoba contra la pared.
—Pues venga a la reunión. Diga qué hace falta, pregunte por el presupuesto y ayúdenos a vigilar que cumplan.
El hombre cambió de conversación.