APUNTE.COM.DO.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este jueves 15 de octubre sanciones contra el estatal Banco Internacional de Comercio de Cuba (BICSA), al que acusa de prestar servicios al banco iraní Karafarin, en una nueva medida de presión de Washington contra el Gobierno cubano.

En un comunicado, Rubio acusó a Cuba de servir como plataforma para actores que la Administración estadounidense considera hostiles, incluida Irán, país al que Washington identifica como el principal Estado patrocinador del terrorismo.

«El presidente Trump fue absolutamente claro», afirmó Rubio, al referirse a las denominadas «fuerzas extrahemisféricas» que, según sostuvo, buscan expandir su influencia contraria a los intereses estadounidenses en América Latina y el Caribe.

El jefe de la diplomacia estadounidense explicó que las sanciones contra BICSA se enmarcan en las acciones que el Departamento del Tesoro mantiene contra entidades y actores financieros iraníes.

La decisión se suma a otras medidas adoptadas por Washington en los últimos meses contra funcionarios, empresas y organismos estatales cubanos, en el contexto de una política de endurecimiento de las restricciones económicas y financieras contra La Habana.

Entre los objetivos de las sanciones anteriores figuran el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel; integrantes de la familia del fallecido expresidente Fidel Castro; la empresa estatal petrolera CUPET, así como ministerios y otras entidades públicas.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó el miércoles a Rubio de presionar y chantajear a jefes de Estado y de Gobierno de distintos países para que cambien su posición frente al embargo estadounidense contra la isla.

En un mensaje publicado en la red social X, Rodríguez sostuvo que Washington intenta modificar los votos que se emitirán en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el embargo, cuya votación está prevista para el próximo 28 de octubre.

El diferendo se produce en medio de las tensiones entre ambos países por las sanciones económicas, las relaciones internacionales de Cuba y los vínculos de La Habana con gobiernos considerados adversarios estratégicos por Washington.