APUNTE.COM.DO.- La Obra Sindical de Educación y Descanso, organismo del régimen franquista, construyó la Ciudad Residencial de Perlora en el municipio de Carreño, sobre 20 hectáreas de terreno frente al Mar Cantábrico. El complejo llegó a tener 274 edificaciones y albergaba unas 2.000 personas cada verano, por turnos de quince días.

Los trabajadores procedían de empresas públicas encuadradas en el Instituto Nacional de Industria. Las familias numerosas pagaban un 20% menos en el amplio comedor que congregaba a cientos de personas.Perlora ciudad balnearia Asturias España

El complejo llegó a tener 274 edificaciones y albergaba unas 2.000 personas cada verano, por turnos de quince días.

Hoy, en la entrada del recinto, una garita con vigilante las 24 horas controla el acceso. La valla de seguridad está siempre subida. Los animales son los residentes habituales. Una gaviota, graznando al borde del tejado de un edificio curvo con forma de media luna, parece la dueña de la ciudad.

La calle Gijón, la calle Oviedo, la calle Langreo. Los nombres están ahí, pero detrás de cada cartel solo hay edificios cerrados y vacíos. Cada paso por los alrededores de las casas se asemeja a caminar sobre una superficie de goma. El suelo está cubierto por la maleza, hierba y ramas de diferentes tamaños. La mayoría de las construcciones conservan pinturas descascaradas en rosa, amarillo, verde y naranja. Todos los materiales comparten el mismo aspecto ajado. El complejo fue diseñado por los hermanos Somolinos, que concibieron 35 tipologías arquitectónicas distintas. Algunas reinterpretaron las casas asturianas tradicionales. Otras adoptaron formas que hoy parecen extravagantes. Hay desde chalés curvos, estructuras angulares, volúmenes que no se repiten de una manzana a la siguiente. No faltaron en el proyecto de urbanización la iglesia, los comedores ni el edificio de dirección.Perlora ciudad balnearia Asturias España

El complejo fue diseñado por los hermanos Somolinos, que concibieron 35 tipologías arquitectónicas.

La iglesia de Perlora, con una gigantesca cruz de piedra que divide la fachada en dos, está cerrada. Muchos cristales están rotos y hay tachos de basura tirados por el césped. El pavimento de las calles está levantado en varios tramos, con baldosas destrozadas. Grafitis descoloridos aparecen en algunas paredes.

No todas las casas siguen en pie. Algunas fueron derribadas de manera controlada por seguridad. Otras esperan rodeadas de vallas metálicas de protección.

La señal de bienvenida sigue ahí. Se trata de una estructura vertical sobre un montículo de césped crecido, un obelisco de plástico verde ligeramente sucio que reza “Perlora, ciudad de vacaciones”.

Tras la muerte de Franco y la transición a la democracia, la gestión del complejo fue transferida en 1982 del Estado al Gobierno del Principado de Asturias. Desde entonces, la ciudad experimentó un deterioro progresivo.

En 2005, las autoridades regionales demolieron el edificio principal del complejo. No fue sencillo. Hubo resistencia.Perlora ciudad balnearia Asturias España

En 2005, las autoridades regionales demolieron el edificio principal del complejo.

En noviembre de 2006, la Ciudad Residencial de Perlora cerró de manera definitiva. Las autoridades regionales hablaban entonces de reconvertir y privatizar la urbanización. Ya no habría veraneantes. Los 356.600 metros cuadrados permanecían sin futuro. Nadie quería hacerse cargo. En noviembre de 2019, el parlamento asturiano declaró que el estado del complejo era “irrecuperable”.

En verano, a pesar del abandono, los visitantes siguen llegando. Algunos suben desde la playa para tomar el sol en los jardines de los chalés o buscar la sombra en sus galerías. Cientos de personas recorren las calles cada temporada y observan la decadencia de las construcciones mientras disfrutan de una costa que el deterioro edilicio no alcanzó.

Los que vuelven con más frecuencia son los vecinos del propio concejo de Carreño. Gente que corre, gente que pasea a sus perros y, sobre todo, ancianos de paso lento.

En la Semana Santa de 2023, Luis Calvo Hernández, fotógrafo madrileño y veraneante habitual de la zona de Ribadesella desde niño, recibió una sugerencia. Una amiga de su padre les propuso visitar aquella ciudad residencial en la localidad de Perlora. Calvo Hernández fue, hizo algunas fotos con el iPhone y se las envió por WhatsApp a Lucas G. Alcalde, su compañero en el colectivo artístico Los del Fondo.Perlora ciudad balnearia Asturias España

El mantenimiento de zonas verdes, la reparación de cañerías y la seguridad le cuestan al Gobierno asturiano 1,4 millones de euros al año.

En diciembre de ese mismo año, el colectivo se plantó en Asturias. El primer día hicieron una toma de contacto para que Alcalde viera el lugar por primera vez y sacaron fotos en digital. El segundo día ya fueron con la selección hecha de casas que querían fotografiar y con las cámaras analógicas. “Hicimos todas las fotos en una sola mañana”, precisó Calvo Hernández.

El proyecto se llamó Perlora. Ciudad de Vacaciones y debutó como exposición en Casa Antillón, en Madrid, entre el 25 de abril y el 4 de mayo. Está disponible también en fotolibro.

Uno de los textos narrativos que acompañan las imágenes intenta atrapar lo que la ciudad es ahora. “Perlora es muchas cosas. Ahora simplemente es una mancha en el territorio, un coPerlora ciudad balnearia Asturias España