APUNTE.COM.DO.- Wall Street vivió este miércoles su sesión más adversa desde julio, luego de que un nuevo informe de inflación en Estados Unidos mostrara una aceleración mayor a la esperada, lo que provocó un alza en los rendimientos de los bonos y un duro golpe a las acciones del sector de inteligencia artificial.

El S&P 500 retrocedió 1,1% y sumó su quinta caída en seis jornadas desde que alcanzó su máximo histórico. El Dow Jones Industrial Average perdió 48 puntos, un 0,1%, mientras que el Nasdaq Composite se hundió 1,9%, arrastrado por los títulos ligados a la inteligencia artificial.

Los precios al consumidor en Estados Unidos subieron 3,7% interanual el mes pasado, impulsados por el combustible, los alimentos y otros costos de vida, según el reporte divulgado este miércoles. La cifra superó el 3,6% que proyectaban los economistas y representó una aceleración frente al 3,4% de agosto.

Este dato confirma que las presiones inflacionarias no ceden desde que la economía salió de la crisis de la pandemia de COVID-19. Parte del repunte reciente se explica por los incrementos en los precios del combustible a causa de la guerra con Irán: el barril de Brent subió 0,4% este miércoles y cerró en 106,06 dólares.

El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, referencia clave del mercado estadounidense, llegó a superar brevemente el 5,32% tras conocerse el informe de inflación, después de ubicarse por debajo del 5,17% antes de su difusión. A lo largo de la jornada, el bono devolvió gran parte de ese avance.

Los rendimientos de los bonos de plazos más cortos registraron alzas aún mayores, conforme los operadores aumentaron sus expectativas sobre futuras subidas de tasas de la Reserva Federal, aunque también moderaron el avance hacia el cierre del día.

De acuerdo con datos de CME Group, los operadores financieros asignan ahora una probabilidad cercana al 35% de que la Reserva Federal (Fed) eleve la tasa de referencia en su próxima reunión, dentro de dos semanas, frente al 22% calculado un día antes. La Fed había subido recientemente esa tasa por primera vez en tres años, con el fin de contener la inflación mediante un encarecimiento general del crédito que desacelere la economía.

Parte de lo que mantiene alta la inflación es que los consumidores estadounidenses siguen gastando, lo que lleva a las empresas a continuar subiendo los precios de sus productos y servicios. El economista senior de Vanguard, Adam Schickling, señaló que en la medida en que los consumidores se vuelvan más sensibles a los precios y la economía se beneficie de una mayor productividad laboral, la inflación debería moderarse, aunque advirtió: “se requerirá paciencia”.

Los rendimientos más elevados en el mercado de bonos presionan a la baja los precios de todo tipo de acciones, y la principal vía que tienen las empresas para contrarrestar ese efecto es presentar ganancias mayores. Eso es precisamente lo que aguardan los analistas, y explica cómo el S&P 500 consiguió marcar récords pese a los múltiples desafíos que enfrenta Wall Street. Al mismo tiempo, esas expectativas elevadas implican que las compañías pueden ser castigadas con fuerza si no alcanzan sus metas de crecimiento.

Gran parte del retroceso de Wall Street este miércoles se explica por las caídas de las empresas que venían capitalizando el auge de la inteligencia artificial con fuertes crecimientos de ganancias y subidas en bolsa. Un crédito más caro, derivado de los mayores rendimientos de los bonos, puede dificultar que estas compañías obtengan financiamiento para construir centros de datos y equiparlos con chips de IA.

Entre los mayores lastres para el S&P 500 estuvieron Nvidia, con una caída de 3,2%; Broadcom, con un descenso de 3,1%, y Advanced Micro Devices, que se hundió 5,7%. CoreWeave, empresa que ofrece capacidad de cómputo de IA a través de la nube, se desplomó 15,5% y sufrió su peor jornada desde febrero.

GE Vernova, que busca electrificar centros de datos de alto consumo energético, retrocedió 6,2%, mientras que Oracle se hundió 8,8%. Las empresas más pequeñas también resentieron las tasas más altas, ya que muchas dependen del endeudamiento para crecer: el Russell 2000, índice que agrupa a las compañías estadounidenses de menor tamaño, cayó 1,9%.

Bank of America cayó 4,8% tras reportar ganancias e ingresos más débiles de lo esperado por los analistas para el trimestre de verano boreal. Las ganancias habrían incumplido las proyecciones incluso sin considerar las multas por 1.200 millones de dólares que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos había anunciado el martes por la noche, por presuntas violaciones a las leyes contra el lavado de dinero y de sanciones.

State Street se hundió 4,1% después de informar ingresos más débiles de lo previsto para el último trimestre, aunque su ganancia resultó apenas superior a las previsiones de los analistas.

Al cierre de la jornada, el S&P 500 perdió 86,51 puntos y terminó en 7.718,94 unidades. El Dow Jones Industrial Average retrocedió 48,62 puntos, hasta 51.621,48, y el Nasdaq Composite se desplomó 511,51 puntos, hasta 26.692,87.

En los mercados bursátiles del exterior, los índices subieron en Euro