APUNTE.COM.DO.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este martes una conversación telefónica con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en la que le pidió resguardar las infraestructuras críticas del país de "influencias extranjeras malignas", una fórmula que parece apuntar a China, y sumarse al voto contrario a la resolución del Gobierno cubano en Naciones Unidas.

De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado, Rubio y Bukele trataron "la importancia de mantener seguras las infraestructuras críticas, incluidos los puertos, y protegerlas de influencias extranjeras malignas". El texto no menciona de manera explícita a Pekín.

La nota agrega que el secretario de Estado animó a El Salvador a aliarse con Washington y con "socios con ideas afines" para sacar adelante prioridades comunes en la ONU.

Según Rubio, "el régimen cubano no llevará a cabo las reformas que el pueblo cubano merece mientras crea que la comunidad internacional está de su lado".

La Asamblea General de la ONU tiene previsto votar el próximo 28 de octubre la resolución que Cuba presenta cada año para exigir el fin del embargo estadounidense. Estados Unidos pretende que sus aliados rechacen ese texto, que en 2025 fue aprobado con 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones. En aquella ocasión El Salvador no participó en la votación.

Bukele se ha consolidado como uno de los principales socios latinoamericanos de la Administración de Donald Trump desde el arranque de su segundo mandato, y ambos gobiernos incluso alcanzaron un acuerdo para deportar a migrantes irregulares desde territorio estadounidense a la cárcel salvadoreña Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).

Rubio, por su parte, mantiene una intensa ofensiva para recortar la influencia china en América Latina, una región donde Pekín ha realizado cuantiosas inversiones en infraestructura. Su primer viaje como secretario de Estado, en 2025, lo llevó a Panamá, donde presionó al Gobierno para que desvinculara el canal de empresas chinas.