APUNTE.COM.DO.- La diputada Millys Martínez aprovechó este martes la sesión ordinaria del órgano legislativo para referirse a la "agresión policial" que recibió mientras asistía a las fiestas patronales de su pueblo, Elías Piña. Después de más de 24 horas sin pronunciarse, la congresista ofreció su versión sobre cómo fue "atropellada" el pasado domingo durante las celebraciones en el municipio Comendador.

Asimismo, cuestionó el silencio de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, de quien dijo que antes acostumbraba "hablar sobre derechos y calla" frente a la situación que la afectó.

Al concluir sus declaraciones desde una de las curules del hemiciclo, los congresistas se pusieron de pie, alzaron las manos y giraron las muñecas, simulando aplausos en respaldo a las palabras de Martínez.

En cuestión de segundos, el salón del Congreso Nacional quedó prácticamente vacío, ya que los diputados optaron por retirarse para usar sus ausencias como una demostración de solidaridad con la diputada "agredida".

El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, no tuvo más alternativa que suspender la sesión, debido a que no se contaba con el cuórum que exige la Constitución para seguir conociendo los proyectos de resolución y de ley. Únicamente 23 de los 190 diputados permanecieron en el lugar. La mayoría de los legisladores, sin distinción de partidos políticos, se unificaron.

"Esto es un vejamen a la Constitución. No creo que sea una política de la Policía Nacional, pero ese comportamiento no puede pasar por alto. Más allá de a la persona (la agresión policial a la diputada) es una violación a la Constitución", expresó el diputado Wandy Batista.

Pacheco lamentó que los diputados hayan abandonado la sesión, ya que, a su juicio, "ninguna situación que ocurra extra hemiciclo da razones para que se abandonen los trabajos legislativos".

"Ante una situación mal hecha no debemos responder con otra mal hecha", manifestó a los periodistas presentes en el Congreso.

Aseguró que en su labor como diputado siempre ha sido partidario "de que los trabajos del pleno nunca se abandonan por ninguna circunstancia".

"Cuando fui vocero de bancadas del PRD y PRM, casi nunca marqué la retirada porque entiendo que ante cualquier circunstancia el trabajo debe prevalecer", precisó.

Pacheco considera que la prudencia debe guiar la forma en que se reclaman los derechos. "Hay muchas veces que uno, teniendo la razón en la forma como reclama, entonces puede perder la razón", indicó.

Los 190 diputados y 32 senadores de la República Dominicana cuentan con una inmunidad parlamentaria otorgada por la Carta Magna. La protección está contemplada en el artículo 84, que establece únicamente dos causales para que puedan ser apresados por la Policía y el Poder Judicial: ser sorprendidos cometiendo algún delito o que se envíe una misiva a la cámara legislativa a la que pertenece el representante solicitando el retiro de la protección.

No obstante, la norma suprema aclara en el artículo 87 que la intención no es ofrecerle al congresista un "privilegio personal", sino garantizar el correcto desarrollo del período legislativo.