APUNTE.COM.DO.- La destacada atleta dominicana Marileidy Paulino ha acumulado medallas, títulos mundiales y un sitial entre las figuras más importantes del atletismo. Sin embargo, su camino hacia la cima comenzó lejos de las pistas, motivado por una necesidad básica: conseguir 100 pesos para comprar al menos un pan.
"El atletismo no era el deporte que yo quería", confiesa la campeona. Se acercó a la pista en busca de una oportunidad para salir adelante, sin imaginar el rumbo que tomaría su vida.
En la actualidad, mientras se prepara para una nueva etapa, Marileidy reflexiona sobre su trayectoria con orgullo y gratitud. Habla especialmente de su madre, quien la apoyaba para conseguir el pasaje hacia los entrenamientos. "Eso no tiene precio. Eso vale más que cualquier medalla olímpica", expresa.
Su historia será llevada al cine el próximo 22 de octubre, una ocasión para mostrar a la persona detrás de la deportista: la niña de Nizao, los sacrificios familiares y el camino que la condujo a competir en los escenarios más importantes del mundo.
A pesar del éxito, Marileidy no se siente invencible. "Yo nunca me he sentido ser la mejor", asegura. Su confianza radica en el trabajo, la preparación y la concentración, más que en dar por segura una victoria.
Esa filosofía la lleva a pensar más allá de los 400 metros. A través del Team Pérez, promueve entrenamientos gratuitos para jóvenes y sostiene que el deporte dominicano debe iniciar en las escuelas, brindando oportunidades a quienes están descubriendo su talento.
Asimismo, desea contribuir a mejorar las condiciones de los atletas que, mientras se preparan, deben lidiar con la incertidumbre de llevar alimento a sus hogares. Para Marileidy, detrás de cada deportista existe una realidad familiar que no siempre es visible desde las gradas.
¿Qué sigue después de las pistas? La velocista estudia gestión deportiva y aspira a formar a nuevas generaciones. No quiere que los jóvenes se limiten a admirar sus medallas, sino que aprendan del esfuerzo que las hizo posibles.
"Mi objetivo no son los reconocimientos, no es lo mediático. Es poder dejar un mensaje a la juventud de que puedan salir adelante e incluirse en el deporte", afirma.
Aunque ha alcanzado la cima, Marileidy continúa mirando hacia adelante. Quiere mejorar sus marcas, mantenerse saludable y aprovechar cada oportunidad para crecer. Porque, incluso después de conquistar el mundo, conserva la sensación de que todavía está comenzando.