APUNTE.COM.DO.- El crudo Brent superó los 107 dólares por barril este lunes, después de recuperarse de las pérdidas registradas en la apertura, en un contexto de mercado marcado por las advertencias de Irán sobre la seguridad del estrecho de Ormuz, los ataques contra buques petroleros en esa ruta marítima, la ofensiva de los rebeldes hutíes en Arabia Saudí y la falta de respuesta de Rusia a la propuesta de Donald Trump sobre una tregua energética en Ucrania.

El barril de referencia en Europa para entrega en diciembre alcanzó un incremento superior al 2,0%, superando los 107 dólares, luego de haber caído más del 1% y cotizado a 103,5 dólares en las primeras horas de la jornada. El West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 2,1%, hasta más de 93 dólares, mientras que el gas natural TTF subió un 2,08%, hasta 83,13 euros.

El Brent recuperó terreno después de la apertura debido a la reacción del mercado a la situación en el estrecho de Ormuz, donde Irán advirtió que la navegación no será segura mientras Estados Unidos mantenga la guerra y el bloqueo de puertos iraníes. Esta tensión coincide con un aumento de los ataques contra petroleros y una nueva disminución del tránsito de hidrocarburos por esa vía.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, declaró que "la seguridad no regresará a esta vía" mientras Estados Unidos, según su postura, continúe generando inseguridad mediante el bloqueo naval y la guerra económica.Irán advirtió que la seguridad en el estrecho de Ormuz continuará comprometida si Estados Unidos mantiene el bloqueo naval.

Bagaei también señaló que Teherán no está conforme con la situación actual en Ormuz, "ya que la seguridad del estrecho de Ormuz es de vital importancia" para Irán. Además, negó que la navegación y el transporte de petróleo por esa ruta hayan vuelto a la normalidad, como sostiene Estados Unidos.

La cotización del Brent había caído al inicio de la jornada después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el domingo que Rusia y Ucrania acordaron suspender los ataques contra sus respectivas infraestructuras energéticas. Esos ataques se habían intensificado en las últimas semanas y afectaron los precios de los combustibles a nivel global.

Sin embargo, el Kremlin desestimó esas expectativas con un bombardeo a una central termoeléctrica en Kharkiv, que dejó al menos tres civiles muertos.

Volodimir Zelensky denunció que el Kremlin rompió la tregua anunciada por Trump.

Por otro lado, la Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudí (GACA) prorrogó la suspensión de las operaciones en el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad tras las ofensivas de los rebeldes hutíes del Yemen, que dejaron 17 fallecidos y 300 heridos.

La autoridad saudí indicó que la medida busca "completar los procedimientos necesarios para verificar la seguridad de las instalaciones aeroportuarias y su operatividad", después de que un proyectil impactara el domingo contra la Terminal 4.

GACA no informó una fecha para la reapertura ni precisó el alcance de las afectaciones sobre el tráfico comercial y de carga. Las autoridades saudíes calificaron el proyectil de "origen desconocido" y señalaron que otro cayó cerca del Aeropuerto Internacional Rey Fahd, en Dammam.

El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, afirmó desde Saná que la operación contra el aeropuerto de Riad tuvo tres fases, comenzó la noche del viernes y provocó el "cierre total" del tráfico aéreo. También reivindicó el ataque contra el aeropuerto de Dammam.

Los hutíes, respaldados por Irán, atribuyeron el repunte de las hostilidades a la campaña de la coalición militar liderada por Riad, a la que acusaron de efectuar más de 2.000 bombardeos aéreos desde principios de septiembre en apoyo a la contraofensiva de las tropas gubernamentales yemeníes para recuperar la costa del mar Rojo y Saná.

La interrupción del transporte aéreo en la capital saudí afectó la llegada de asistentes y delegados a la 25ª edición del Congreso de Energía del Consejo Mundial del Petróleo (WPC), celebrado en Riad. Responsables de ExxonMobil, TotalEnergies y BP, que figuraban entre los asistentes confirmados, no acudieron al encuentro.