APUNTE.COM.DO.- Luis Abinader ante un legado histórico: devuelve al pueblo dominicano más de 2,000 millones recuperados de la corrupción
Por Salvador Holguín, diciendo lo que otros callan.
APUNTE.COM.DO.- En la República Dominicana estamos acostumbrados a escuchar sobre funcionarios corruptos, miles de millones de pesos desviados y escándalos judiciales que indignan a la población. Lo que pocas veces hemos visto es que el dinero recuperado por el Estado sea destinado a obras que beneficien directamente al pueblo. Por eso, el anuncio del presidente Luis Abinader de invertir RD$2,000 millones recuperados de casos de corrupción administrativa de gobiernos anteriores en la construcción y remodelación de 40 instalaciones deportivas en 15 provincias, merece reconocimiento, respaldo y vigilancia.
Durante los gobiernos de Danilo Medina y del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) surgieron graves casos de corrupción que dieron origen a importantes procesos judiciales. Algunos han permitido recuperar recursos públicos, mientras otros continúan pendientes de decisiones definitivas de los tribunales. Pero hay una verdad que nadie puede ignorar: cuando un funcionario roba dinero público, no solamente le roba al Estado, también les arrebata oportunidades a los pobres, a nuestros jóvenes y a las comunidades más necesitadas.
Cada millón desviado puede representar una escuela sin reparar, un hospital sin equipos, una carretera abandonada o una instalación deportiva que nunca llegó a construirse. Esa es la dimensión más cruel y estremecedora de la corrupción. Ahora, esos RD$2,000 millones tienen la oportunidad de transformarse en canchas, techados y complejos deportivos donde miles de niños y jóvenes puedan desarrollar sus talentos y alejarse de los vicios, la delincuencia y las calles.
Aquí está lo verdaderamente trascendental de la decisión del presidente Abinader: no basta con perseguir a los corruptos, hay que recuperar lo robado y devolverle al pueblo lo que le pertenece. Considero que esta iniciativa puede convertirse en uno de los precedentes institucionales más importantes de su gobierno y en un legado histórico para las futuras generaciones. Sin embargo, el reconocimiento también exige responsabilidad. El Gobierno debe garantizar que cada peso recuperado sea invertido con transparencia, que las 40 obras anunciadas se construyan con calidad y que los dominicanos puedan comprobar sus resultados.
Sería imperdonable que recursos recuperados de casos de corrupción terminaran envueltos en nuevas irregularidades. Y quiero dejar algo muy claro: la corrupción no tiene colores partidarios. Debe perseguirse con la misma firmeza, sin importar si el responsable pertenece al PLD, al PRM, a la Fuerza del Pueblo o a cualquier otra organización política. La ley tiene que ser igual para todos, respetando siempre el debido proceso.
Presidente Luis Abinader, si estos RD$2,000 millones se convierten en las 40 instalaciones deportivas prometidas, usted no solamente estará construyendo obras, estará sentando un precedente que merece quedar registrado en la historia dominicana. Porque el verdadero legado de un presidente no se mide por los discursos que pronuncia ni por las obras que anuncia, sino por las transformaciones que entrega y deja funcionando cuando abandona el poder.
Que nunca más el dinero recuperado de la corrupción vuelva a caer en manos de otros corruptos. Que lo que le quitaron al pueblo regrese al pueblo y permanezca al servicio del pueblo. Esa sería una victoria contra la corrupción y un legado trascendental del presidente Luis Abinader para la posteridad.