APUNTE.COM.DO.- Los propietarios de las ligas que han operado en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte esperan que se reanuden los trabajos de reparación de los estadios 1 y 2, cuyas obras arrancaron de forma paralela a las de las instalaciones destinadas a los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, pese a que esos dos estadios no serían utilizados en ese evento.

Los entrenadores Pablo Neftalí Cruz y Ramón Delgado señalaron que, a tres meses de la conclusión de los Juegos, las labores en esos estadios avanzan con una lentitud evidente, por lo que confían en que los trabajos se retomen.

Los estadios del centro olímpico son empleados por decenas de entrenadores privados, al margen de los programas oficiales.

El estadio número 3 se encuentra habilitado y sus dimensiones fueron ampliadas para que pudiera acoger eventos internacionales. Está disponible para la Federación Dominicana de Béisbol, y en el lugar también se construye una instalación que albergará a la entidad oficial del béisbol federativo dominicano.

Neftalí Cruz, quien entrena de manera privada en el estadio número 1 desde hace varias décadas, advirtió que dejar a esos jóvenes sin un espacio deportivo en medio de los altos niveles de delincuencia que existen en la actualidad constituye un error. Ambos entrenadores pidieron a los responsables de las obras que no prolonguen más el tiempo para concluirlas.

Delgado informó que tuvo que trasladar su liga al estadio La Normal mientras espera que terminen los trabajos en los estadios 1 y 2.

Una de las dificultades que han enfrentado las autoridades deportivas nacionales es que muchas de sus instalaciones son utilizadas por personas privadas, sin que exista una política oficial de uso y mantenimiento.

El estadio número 3, una vez concluidos los Juegos, fue puesto a disposición de la Federación, y se espera que ocurra lo mismo con los otros.

En la actualidad, en los terrenos de ambos estadios del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte se observan las maquinarias pesadas que se utilizan en los trabajos de reconstrucción, aunque se aguarda que aumente el ritmo de trabajo.