APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO.- Con el cumplimiento de los 75 años de monseñor Francisco Ozoria Acosta este sábado 10 de octubre, queda formalmente abierto el proceso para que el papa León XIV haga efectiva su renuncia como arzobispo metropolitano de Santo Domingo y comience el mandato pleno de monseñor Carlos Tomás Morel Diplán como arzobispo ordinario de la principal demarcación eclesial de República Dominicana.

La fecha coincide con el viaje del presidente Luis Abinader hacia Roma, donde participará en la Asamblea de la FAO en la que se declarará a República Dominicana como país libre de hambre, y donde también será recibido por el papa León XIV. El Pontífice adelantó el proceso de transición en la arquidiócesis de Santo Domingo con la designación de Morel Diplán como arzobispo coadjutor con derecho a sucesión, de modo que basta la aceptación de la renuncia de Ozoria Acosta para que Morel Diplán asuma automáticamente como Arzobispo de Santo Domingo, sin necesidad de un nuevo nombramiento.

La coincidencia no implica necesariamente que la decisión sobre Ozoria se produzca durante la visita presidencial ni que ambos asuntos estén vinculados, ya que la aceptación de una renuncia episcopal corresponde exclusivamente a la Santa Sede. No obstante, sitúa la transición de la principal arquidiócesis dominicana en un momento especialmente relevante de las relaciones entre el Estado dominicano y el Vaticano.

Ozoria remitió con anticipación su carta de renuncia a la Santa Sede, conforme al procedimiento habitual en estos casos, pero alcanzar la edad canónica no significa que abandone de inmediato sus funciones. El canon 401 del Código de Derecho Canónico establece que el obispo que haya cumplido 75 años debe presentar su renuncia al Sumo Pontífice, a quien corresponde decidir sobre su aceptación tomando en cuenta las circunstancias.

En el caso de Santo Domingo, sin embargo, hay elementos que permiten anticipar una transición sin un período prolongado de espera. Incluso se habla de que podría tratarse de un proceso de cuestión de días.

Esto se debe a que el papa León XIV designó desde octubre de 2025 a monseñor Carlos Tomás Morel Diplán como arzobispo coadjutor de Santo Domingo con derecho a sucesión, una figura distinta a la de un simple obispo auxiliar.

También queda pendiente el obispado castrense

La salida de Ozoria presenta la peculiaridad de que el Concordato con el Vaticano establece que el arzobispo metropolitano de Santo Domingo ejerce como ordinario militar u obispo castrense de República Dominicana.

Sin embargo, Ozoria fue designado en ambas responsabilidades con bulas papales distintas, por lo que se entiende que la designación de Morel Diplán como obispo castrense debe venir acompañada de una bula particular que deje sin efecto la de Ozoria, quien también en ese caso debe presentar renuncia a partir de su cumpleaños 75.

De hecho, el propio Ozoria adelantó en julio pasado que se encontraba en proceso de despedida tanto de la Arquidiócesis de Santo Domingo como del Arzobispado Castrense, y señaló entonces que permanecería en este último hasta que la Santa Sede dispusiera quién lo sustituirá.

Una sucesión preparada con anticipación

La transición en Santo Domingo, en cambio, está completamente encaminada.

La decisión de León XIV de nombrar un coadjutor casi un año antes de que Ozoria alcanzara los 75 años permitió preparar con antelación el relevo en la Arquidiócesis Primada de América. Morel Diplán ha venido asumiendo responsabilidades pastorales y administrativas durante este período de transición.

Ozoria, por su parte, reconoció públicamente en julio que había iniciado su proceso de despedida y señaló el 10 de octubre como la fecha que marcaba el final de esta etapa, aunque precisó que cualquier cambio efectivo dependía de las decisiones de la Santa Sede.

A partir del sábado, el papa León XIV podrá aceptar la renuncia de Francisco Ozoria en cualquier fecha que considere conveniente. Cuando se produzca el anuncio, Carlos Tomás Morel Diplán se convertirá inmediatamente en el nuevo arzobispo metropolitano de Santo Domingo.