APUNTE.COM.DO.- El Gobierno de Panamá declaró estado de emergencia para atender las consecuencias del terremoto que sacudió el país el viernes 9 de octubre. La decisión fue aprobada por el Consejo de Gabinete, mientras las autoridades elevaron a 419 el número de centros educativos afectados, reportaron 27 personas lesionadas y confirmaron daños en 21 instalaciones de salud y más de 426 viviendas.
La declaratoria de estado de emergencia permitirá al Gobierno destinar $100 millones para atender las necesidades surgidas tras el sismo. Estos recursos financiarán la asistencia a las familias damnificadas, la respuesta a las afectaciones en las comunidades y los trabajos urgentes de reparación y recuperación de infraestructuras, especialmente en las provincias con mayores daños.
El anuncio se realizó este sábado durante una conferencia de prensa en la que participaron ministros y representantes de los organismos de emergencia. La declaratoria fue adoptada por instrucciones del presidente José Raúl Mulino, luego de recibir los informes del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y de las distintas instituciones que trabajan en las comunidades afectadas.
La subdirectora del Sinaproc, Malixi Rivera, presentó el balance de afectaciones que incluye 27 lesionados, 21 instalaciones de salud dañadas y más de 426 viviendas evaluadas.
El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, explicó que la prioridad será atender a las familias damnificadas, garantizar la disponibilidad de recursos institucionales y coordinar las acciones necesarias para responder a los daños. El mandatario instruyó a los ministros a mantenerse activos en las zonas afectadas y poner a disposición los recursos de sus respectivas instituciones para asistir a la población.
Durante la conferencia se anunció la creación de una comisión de alto nivel para coordinar la asistencia y la recuperación, integrada por el ministro para Asuntos del Canal y secretario de Metas, José Ramón Icaza; la viceministra Mirna Luque y el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac.
Este equipo también tendrá participación en la planificación de las reparaciones y la reconstrucción de las infraestructuras dañadas por el terremoto.
El ministro de Educación, Ventura Vega, informó que 419 centros escolares resultaron afectados y que el domingo se anunciará si las clases se reanudan el lunes.
Como parte de la respuesta, el Ejecutivo habilitó el Parque Omar, en el corregimiento de San Francisco de la ciudad de Panamá, como centro de acopio para recibir donaciones. Las gobernaciones provinciales también funcionarán como puntos de recepción de alimentos, agua, artículos de primera necesidad y otros insumos destinados a las comunidades que requieren asistencia humanitaria.
La subdirectora general del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) de Panamá, Malitzie Rivera, informó que hasta el momento no se registran víctimas fatales como consecuencia del terremoto. Sin embargo, las autoridades contabilizan 27 personas lesionadas, con heridas de leves a moderadas, quienes fueron trasladadas a centros médicos para recibir atención.
El informe presentado por Sinaproc también establece que 21 instalaciones de salud resultaron afectadas, por lo que ingenieros y arquitectos especializados en estructuras realizan inspecciones para determinar sus condiciones. Paralelamente, los equipos de emergencia han evaluado más de 426 viviendas con distintos niveles de daños, desde afectaciones leves hasta pérdidas totales de algunas residencias.
En materia educativa, el ministro de Educación, Ventura Vega, informó que 419 centros escolares presentan afectaciones relacionadas con el terremoto. El funcionario recordó que, inmediatamente después del movimiento sísmico, se ordenó la suspensión de clases y de las actividades administrativas del sistema educativo público como medida preventiva para proteger a estudiantes, docentes y personal.
Vega adelantó que este domingo 11 de octubre se anunciará si las clases se reanudarán normalmente el lunes 12 de octubre en todo el territorio nacional. La decisión dependerá de las evaluaciones de seguridad y del estado de las instalaciones escolares, especialmente en las provincias donde se han identificado daños estructurales.
Entre las zonas con mayores afectaciones se encuentran Herrera, Los Santos y Veraguas, provincias donde se concentra una parte importante de las viviendas dañadas. Las autoridades también reportaron situaciones que requieren atención en comunidades insulares y áreas de difícil acceso, donde el traslado de ayuda humanitaria representa un desafío adicional.
Una de las situaciones más delicadas se produjo en isla de Cañas, donde 300 personas tuvieron que ser evacuadas debido al incremento del nivel del agua asociado al evento sísmico. Según Sinaproc, los residentes se encuentran resguardados y reciben asistencia, mientras continúan las gestiones para garantizar el suministro de medicamentos, alimentos y otros artículos esenciales.
Rivera indicó que también se han registrado afectaciones en Panamá, Chiriquí, Bocas del Toro y las comarcas Ngäbe-Buglé y Emberá, principalmente en centros educativos y algunas viviendas. Los equipos de emergencia realizan inspecciones en hospitales, viviendas y centros educativos para determinar la seguridad de las estructuras afectadas por el terremoto.