APUNTE.COM.DO.- Ucrania lanzó este viernes un ataque con drones de largo alcance contra una refinería situada en el noroeste de Rusia, a casi 2.000 kilómetros de su frontera, en una de las incursiones más profundas en territorio ruso desde que comenzó el conflicto. La operación coincidió con una nueva ronda de conversaciones de paz entre delegaciones ucranianas y estadounidenses en Miami.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, confirmó en sus redes sociales que drones An-196 RS alcanzaron una refinería en la ciudad de Ujtá, en la región de Komi, en el noroeste de Rusia. Esa instalación se encuentra a unos 1.900 kilómetros de la frontera ucraniana más cercana, y los aparatos utilizados tienen un alcance de hasta 2.500 kilómetros.

Un día antes, el jueves, las fuerzas ucranianas emplearon drones FP-6 para atacar la refinería de la región rusa de Omsk, también a unos 2.500 kilómetros de la frontera. Ambos ataques tienen como objetivo la infraestructura energética que sustenta la capacidad bélica rusa.

Además de la refinería de Ujtá, la ofensiva del viernes alcanzó tres instalaciones de la industria militar rusa, un sistema antiaéreo Pantsir S-1 en la región de Krasnodar y el segundo centro de datos del gigante tecnológico ruso Yandex en apenas dos días. Kiev combinó así ataques contra objetivos energéticos, militares y tecnológicos en una misma jornada.Ucrania atacó otra refinería rusa a 1.900 kilómetros de su frontera

En paralelo a los ataques, el equipo negociador ucraniano se reunió en Miami con los enviados del presidente estadounidense, Donald Trump. Las conversaciones, que se extenderán hasta el sábado, incluyen a representantes europeos y abordan garantías de seguridad para Kiev, un plan de prosperidad para la posguerra y otros aspectos del conflicto.

Por parte de Ucrania participan el jefe de gabinete presidencial, Kirilo Budanov; el responsable de inteligencia Rustem Umiérov; y los negociadores Sergi Kislitsia y David Arakhamia. La delegación estadounidense incluye a Jared Kushner y Steve Witkoff, junto a representantes del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y del Departamento del Tesoro. También fueron convocados asesores de seguridad nacional del Reino Unido, Francia y Alemania, además de funcionarios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de la Unión Europea (UE).

Los esfuerzos diplomáticos de Washington habían quedado prácticamente paralizados después de que la atención de la Casa Blanca se desplazara hacia el conflicto con Irán, un período durante el cual Kiev afirma que Rusia intensificó sus bombardeos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, describió el jueves la situación como un estancamiento peligroso.

“Los negociadores estadounidenses comenzaron a desarrollar nuevas ideas y propuestas con los rusos y los ucranianos durante su reciente visita a la región”, explicó una fuente familiarizada con el plan, citada por AFP. Trump, que hasta ahora no logró concretar un acuerdo para poner fin a las hostilidades, anticipó esta semana una llamada telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin.