APUNTE.COM.DO.- El jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohammad Eslami, rechazó este jueves que Teherán pueda renunciar al enriquecimiento de uranio o entregar su reserva de material enriquecido, en un contexto de renovada presión de Estados Unidos para que el país reduzca de manera "significativa" su capacidad nuclear.
Eslami calificó el enriquecimiento como "una parte inseparable" del programa atómico iraní y aseguró que no habrá marcha atrás "bajo ningún concepto". Al ser consultado por periodistas sobre si Irán podría abandonar esa actividad, respondió de forma categórica: "Bajo ningún circunstancia", según declaraciones citadas por la cadena estatal IRIB.
El funcionario explicó que no concibe una industria nuclear sin ese paso inicial. "¿Cómo se puede afirmar que se tiene una industria nuclear si no se cuenta con el punto de partida del proceso? La industria nuclear es el motor de la ciencia y la tecnología", planteó.
Asimismo, descartó tajantemente la posibilidad de ceder el stock de uranio ya enriquecido: "No, no existe tal cosa", sostuvo.
Eslami también restó importancia a las amenazas de Estados Unidos contra las instalaciones nucleares iraníes, señalando que "no son nada nuevo" y que Washington las ha formulado desde hace años, incluso con operaciones concretas contra el país. Añadió que Estados Unidos ha priorizado la tecnología nuclear en sus propios documentos de desarrollo, seguridad y defensa nacional, mientras otras naciones avanzan en esa dirección.
"El derecho de la nación iraní a progresar y estar presente en las fronteras del conocimiento es su derecho, y no vamos a retroceder en esto", subrayó Eslami, quien insistió en que el programa nuclear del país se desarrolla conforme a las normas de salvaguardias y dentro del marco del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), sin "ninguna desviación".
Irán niega sistemáticamente que busque fabricar armas nucleares, aunque Israel, Estados Unidos y otros países occidentales sostienen desde hace tiempo que el enriquecimiento al 60%, muy por encima de lo necesario para usos civiles y cercano al 90% requerido para un arma, constituye evidencia de esas intenciones. Las autoridades iraníes han señalado que Teherán podría aceptar diluir su uranio más altamente enriquecido.
En cuanto a la cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Eslami afirmó que las inspecciones a las instalaciones dañadas por los ataques de Estados Unidos e Israel siguen siendo imposibles debido a las amenazas de seguridad que, según dijo, continúan activas.
"El propio organismo sabe que las instalaciones fueron bombardeadas y que la amenaza sigue activa", declaró. El funcionario explicó que la legislación iraní restringe la cooperación con el organismo de control nuclear de la ONU, particularmente por las dudas sobre la seguridad de las instalaciones, el personal y los investigadores.
El Parlamento de Irán aprobó en junio de 2025 una ley que suspendió la cooperación con el OIEA tras los ataques israelíes y estadounidenses contra las instalaciones nucleares del país, condicionando las inspecciones a garantías de seguridad y a la aprobación del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.
Las plantas de Natanz, Fordow e Isfahán fueron blanco de ataques durante el conflicto de junio de 2025, mientras que Natanz volvió a ser atacada en marzo de 2026 durante nuevos bombardeos de Estados Unidos e Israel.
Eslami, sin embargo, precisó que inspectores del OIEA sí visitaron instalaciones que no fueron blanco de los ataques y realizaron inspecciones de rutina bajo acuerdos establecidos por Teherán. Criticó al organismo por no reconocer esas visitas y lo acusó de actuar bajo presión de Estados Unidos e Israel para recabar información sobre las instalaciones dañadas.
En junio, la Junta de Gobernadores del OIEA adoptó una resolución que pidió a Teherán entregar información sobre sus reservas de uranio enriquecido y otorgar a los inspectores acceso para verificar el material nuclear. El organismo ha señalado que sigue sin poder verificar el estado y el paradero de esas reservas debido al acceso restringido a las instalaciones.
Las declaraciones de Eslami llegaron después de que Irán y Estados Unidos intercambiaran propuestas en las últimas semanas con el objetivo de poner fin al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó el jueves que Irán podría responder en unos días a la contrapropuesta de Washington, que plantea la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de siete días si se cumplen determinadas condiciones.
Ese mismo día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que su país mantiene conversaciones "productivas" con Irán y que no lanzará ningún ataque antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.