APUNTE.COM.DO.- El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. La decisión se produce después de que el Congreso de los Diputados rejectara el pasado viernes los dos decretos ley sobre vivienda, impulsados en respuesta a la indignación social provocada por el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que fue expulsada de la vivienda en la que residía desde hacía más de siete décadas.

En una comparecencia desde el Palacio de La Moncloa, Sánchez ha justificado el adelanto electoral en la necesidad de que el Parlamento le otorgue una mayoría "mucho más amplia" que le permita gobernar sin los bloqueos que, según ha denunciado, han marcado la legislatura. "Hace más de tres años, las urnas y el Congreso decidieron volver a apostar por un gobierno de coalición progresista. No ha sido fácil. En esta legislatura nos ha tocado navegar en una coyuntura muy difícil. Hemos tenido que trabajar con un Congreso muy bronco en el que absurdamente muchos confunden pactar con traicionar y bloquear con vencer. Hemos tenido que combatir contra élites muy poderosas que quieren controlar el país. Y hemos tenido que lidiar con la peor oposición de la historia de la democracia", ha declarado el presidente.

Sánchez ha apelado a los ciudadanos a decidir si quieren que España se sume a la "ola ultraderechista" que, a su juicio, retrocede en derechos, o si prefieren que el país continúe siendo "un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental". Asimismo, ha aludido a la insatisfacción de una mayoría social que ha visto "cómo sus intereses son pisoteados en el Parlamento en beneficio de unos pocos".

El anuncio de Sánchez llega tres días después de que fracasara en el Congreso la votación de los dos decretos ley de vivienda. Estas iniciativas incluían protecciones frente a desahucios hasta el 31 de diciembre de 2030, límites a las compras especulativas hasta 2028 y un IVA del 10% para los pisos turísticos. El segundo decreto, compuesto por un único artículo, obligaría a justificar la falta de renovación del alquiler e indemnizar al inquilino. El Ejecutivo negoció hasta el último momento para lograr apoyos, pero solo obtuvo el respaldo de Sumar, Podemos y ERC para ambos textos. El PNV y Coalición Canaria únicamente apoyaron el primero. PP, Vox, UPN y Junts rechazaron las medidas.

Tras conocerse el resultado de la votación, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, criticó los decretos por considerar que penalizan a los propietarios y no resuelven el problema principal del sector, que según su formación es la falta de oferta. "Menos vivienda nueva se ha construido", afirmó Feijóo, quien acusó a Sánchez de "intentar hacer creer que esta situación es responsabilidad de la oposición".

Junts era clave para la aprobación de los decretos. En un principio, parecía que Sánchez contaría con su apoyo para el primero de ellos, que recogía muchas de las medidas defendidas por los catalanes, y que solo necesitaba su abstención. Sin embargo, los de Carles Puigdemont decidieron votar en contra.

El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años, desencadenó una ola de protestas en toda España. Las imágenes de los antidisturbios entrando en su vivienda y sacándola en camilla dieron la vuelta al mundo y provocaron reacciones incluso en la ONU. Las manifestaciones en su apoyo desembocaron el sábado por la tarde en una acampada en la Puerta del Sol de Madrid, que ha ido creciendo desde entonces: ya suma más de 2.000 tiendas de campaña y se ha extendido por las calles cercanas. Las protestas no han perdido fuerza y este fin de semana se han reproducido en una docena de ciudades. Solo en Madrid, decenas de miles de personas salieron a la calle el sábado para exigir una huelga general.

Pese a la presión social, la aritmética parlamentaria se impuso el viernes. El PSOE ha atribuido el fracaso a la oposición y ha llamado a la movilización. "Votar con V de vivienda o B de Buitre. Esa es la disyuntiva", ha escrito este lunes el ministro de Transportes, Óscar Puente, en la red social X.

Sánchez se ha recluido este fin de semana en La Moncloa para reflexionar sobre el siguiente paso, rodeado de sus asesores de confianza y miembros del Ejecutivo, que le recomendaban el adelanto electoral con la estrategia de capitalizar el malestar social por la vivienda. En el último ciclo autonómico, los socialistas no lograron movilizar a parte de su electorado, que optó por la abstención a raíz del reguero de casos de corrupción que han salpicado al partido y el entorno del presidente. En las filas socialistas consideran que convertir las elecciones generales en un referéndum sobre la vivienda frente a los retrocesos de PP y Vox podría ayudar a recuperar ese apoyo.

Desde el anuncio del rechazo de Junts, todos los partidos, incluyendo a los socios del Gobierno, pidieron a Pedro Sánchez que adelantara las elecciones. Finalmente, en noviembre, los españoles acudirán a las urnas.