APUNTE.COM.DO.- La abstención en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil celebrada el domingo fue del 21,08%, con 33.441.825 electores que no acudieron a las urnas de un padrón de más de 158 millones de personas, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE). La participación se situó en el 78,92%, un nivel similar al de la primera vuelta de 2022, cuando votó el 79,05% de los electores habilitados.
Con el 99,95% de los votos escrutados, el TSE contabilizó 125.210.636 sufragios en 499.248 mesas electorales. La diferencia con los comicios de octubre de 2022 fue de apenas 0,13 puntos porcentuales en la abstención: subió del 20,95% al actual 21,08%.
En aquella primera vuelta, algo más de 123,5 millones de brasileños emitieron su voto. La participación fue del 79,05%, frente al 78,92% del domingo. Así, la cantidad de electores que no concurrieron a las urnas se mantuvo en niveles similares a los de cuatro años atrás.
A los votos válidos se sumaron 2.299.989 votos en blanco, equivalentes al 1,84% del total, y 3.671.970 votos nulos, que representaron el 2,93%. Los votos en blanco aumentaron 0,25 puntos porcentuales respecto de 2022, cuando habían sido el 1,59%, mientras que los nulos subieron 0,11 puntos, desde el 2,82% registrado entonces.
El resultado de la primera vuelta determinó que Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva disputarán el balotaje del próximo 25 de octubre, después de que ninguno de los dos alcanzara el 50% de los votos válidos necesarios para imponerse en la primera ronda.
Bolsonaro obtuvo el 47,31% de los votos y Lula el 44,83%, según los datos del Tribunal Superior Electoral. El senador del Partido Liberal (PL) consiguió así una ventaja cercana a los dos puntos porcentuales sobre el presidente y candidato a la reelección.
Bolsonaro se impuso pese a los pronósticos de las principales encuestadoras, que habían situado a Lula por delante antes de la jornada electoral. El senador llegó a superar el 50% en algunos momentos del recuento, pero perdió impulso cuando comenzaron a incorporarse los votos del noreste, principal bastión político de la izquierda brasileña.
Los otros diez candidatos que participaron de la elección quedaron fuera de la contienda. Por detrás de los dos primeros se ubicaron el psiquiatra y escritor Augusto Cury, con el 2,90%; el agitador ultra Renan Santos, con el 2,26%; el exgobernador conservador de Goiás Ronaldo Caiado, con el 2,20%; y el exgobernador liberal de Minas Gerais Romeu Zema, con el 0,28%.
Tras completarse el escrutinio, Bolsonaro sostuvo que el resultado expresó una voluntad de cambio en el país. "Brasil quiere un cambio. Esa es la lectura. Estoy muy feliz con los resultados en todas las regiones", afirmó.
"Estoy muy feliz por el voto de confianza. Son 56 millones de brasileños. No podría estar más realizado ya que lo que constato es que Brasil quiere un cambio", agregó el candidato del Partido Liberal.
El senador, de 45 años, sumó más de 55,5 millones de votos, unos tres millones más que Lula y alrededor de dos millones más que los obtenidos por su padre, Jair Bolsonaro, en la primera vuelta de 2022.
El resultado de Lula, en tanto, quedó por debajo del registrado en aquella elección, cuando obtuvo el 48,4% y unos 57,2 millones de votos. El mandatario, de 80 años, buscará ahora imponerse en la segunda vuelta para conseguir un cuarto mandato no consecutivo.
Lula reconoció que el resultado de la primera vuelta fue inesperado y admitió que esperaba evitar el balotaje. "Estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta", afirmó durante un acto en un hotel del centro de San Pablo.
El presidente también cuestionó a su rival y sostuvo que mantiene la confianza en una victoria el próximo 25 de octubre. "Del otro lado, solo hay incertidumbre, con una biografía de un pasado oscuro", afirmó.
La candidatura de Flávio Bolsonaro quedó vinculada al espacio político de su padre, quien fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado contra Lula en enero de 2023. El senador propone recortes en la administración central, una política de endurecimiento penal, medidas contra el crimen organizado y una ampliación de la explotación de petróleo y gas.
La elección brasileña se produjo después de una serie de triunfos electorales de candidatos y partidos de derecha o centroderecha en América Latina. En 2025, José Antonio Kast se impuso en Chile, Daniel Noboa fue reelegido en Ecuador, Rodrigo Paz asumió la presidencia de Bolivia y Nasry Asfura ganó las elecciones en Honduras. En 2026, Abelardo de la Espriella ganó los comicios en Colombia, Keiko Fujimori se impuso en Perú y Laura Fernández triunfó en primera vuelta en Costa Rica.
En Argentina, Javier Milei asumió la Presidencia en diciembre de 2023. Desde entonces mantuvo una relación cercana con Jair Bolsonaro y fuertes tensiones con el gobierno de Lula.
(Con información de EFE)