APUNTE.COM.DO.- A pocas horas de las elecciones generales de este domingo en Brasil, un sondeo de CNT/MDA señala que la ventaja del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre el senador Flávio Bolsonaro se ha reducido de cara a la primera vuelta.

Según la encuesta, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) obtendría el 43,1% de los votos, frente al 38% del aspirante del Partido Liberal (PL). Esta diferencia es menor a la registrada en septiembre y todavía insuficiente para evitar un probable balotaje el 25 de octubre.

Augusto Cury aparece en tercer lugar con 3,2%, seguido por Ronaldo Caiado con 3% y Renan Santos con 1,5%. Para imponerse en la primera vuelta, un candidato debe superar el 50% de los votos válidos.

El sondeo de CNT/MDA otorgó a Lula el 47,8% de los votos válidos previstos, frente al 42,1% de Bolsonaro, excluyendo a quienes planean votar en blanco o anular.

La distancia entre los dos principales aspirantes se redujo respecto de la medición del 15 de septiembre, cuando Lula tenía 40,5% y Bolsonaro 30,4%, mientras Cury reunía 6%, Caiado 3% y Santos 2,7%.

En un eventual balotaje, Lula alcanzaría el 47,3% de apoyo electoral contra el 43,1% del hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, según la proyección de la encuesta. En el sondeo anterior, esa proyección favorecía al mandatario por 47,3% frente a 40%.

Lula, que busca un cuarto período en el poder a los casi 81 años, cierra su campaña este sábado en San Pablo sobre el techo de un automóvil ante miles de seguidores. La ciudad ya había sido escenario de su último acto electoral cuatro años atrás, antes de vencer a Jair Bolsonaro en un balotaje marcado por fuertes enfrentamientos políticos.

Flávio Bolsonaro, de 45 años, recorrerá cerca de 20 kilómetros del interior paulista en motocicleta durante la denominada 'Caravana de la victoria'. Luego repetirá la actividad en Río de Janeiro, con una estrategia similar a la de su padre.

El candidato pretende beneficiarse del avance de gobiernos conservadores en América Latina y del descontento hacia la administración de Lula por el aumento del costo de vida y la inseguridad, críticas sostenidas por la derecha durante los últimos cuatro años.

Las elecciones son observadas 'muy de cerca' por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aliado de Jair Bolsonaro, condenado por golpismo. Aunque no respaldó directamente al senador, el vínculo con el expresidente brasileño se convirtió en un componente de la campaña.

Una multitud vestida de rojo esperaba a Lula en una vía cercana a la Avenida Paulista, con camisetas y gorras que llevaban consignas como 'Haz a Lula presidente otra vez' y 'Brasil es de los brasileños'. El color identifica al Partido de los Trabajadores.

La profesora de educación infantil Adriana Lima, de 44 años, vinculó su apoyo a la relación entre Bolsonaro y Trump. 'Trump quiere hacer de nuestro Brasil su patio trasero, eso no puede ser de ninguna manera. Por eso esta elección es muy importante', dijo a la agencia AFP.

Lula hizo de la soberanía uno de los ejes de su discurso electoral y acusó al gobierno estadounidense de querer apropiarse de riquezas brasileñas, entre ellas las tierras raras. Tiago Lorureto, contador de 35 años, expresó la misma preocupación: 'Es fundamental que los brasileños sepan que no solo están votando por un candidato a presidente; están votando por quien defiende nuestro país o por quien entrega nuestro país'.

En Santa Bárbara d'Oeste, filas de motocicletas y vehículos 4x4 aguardaban la llegada de Flávio Bolsonaro. Eliane Boscolo, una de sus simpatizantes, cuestionó la situación política y económica del país: 'Lo que vivimos hoy no es una democracia. Nosotros, la gente sencilla, no conseguimos tener una vida digna'.

Con una camiseta estampada con la imagen del candidato, Boscolo sostuvo ante AFP que Estados Unidos debería intervenir. 'Trump tiene que intervenir. Porque su país, Estados Unidos, es un país que solo crece financieramente, ¿y nosotros aquí cómo nos vamos a quedar?', afirmó.

La corrupción también atravesó la disputa electoral porque Flávio Bolsonaro es investigado por ese delito y por lavado de dinero. Lula y el senador intercambiaron ataques durante toda la campaña, aunque no participaron en debates cara a cara.

A pocas horas de la votación, algunos electores aún no definieron su elección. Patrícia Catherine de Sousa, cuidadora de ancianos de 35 años, explicó en Río de Janeiro que decidió informarse antes de sufragar: 'Ese debate político para mí es perder el tiempo. Pero como ya es mañana, estoy investigando para poder votar bien, para no arrepentirme después'.

Los sondeos anticipan tres semanas adicionales de campaña en caso de que se confirme la segunda vuelta, en un país atravesado por una profunda polarización. En 2022, Lula derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8%.