APUNTE.COM.DO.- El abogado Gilmer Martínez afirmó este viernes que el caso vinculado a la muerte de la esposa de Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido como Julián Oro Duro, constituye un proceso complejo que debe tratarse con prudencia, y cuestionó la manera en que, según su criterio, se ha manejado mediáticamente la investigación.

Martínez se pronunció sobre la decisión del tribunal de dictar 18 meses de prisión preventiva en la cárcel de La Parra contra cuatro personas relacionadas con el proceso, y explicó que, técnicamente, el Código Procesal Penal prevé medidas de coerción de hasta ese plazo cuando las investigaciones se consideran complejas.

“Regularmente, desde el punto de vista técnico, el Código Procesal Penal establece una medida de coerción para hechos que son muy graves. Se extiende hasta 18 meses cuando el tema es muy complejo, cuando son involucradas varias personas y al mismo tiempo también hay un sinnúmero de actores”, declaró.

El jurista abordó el tema en una entrevista con los comunicadores Aneudy y Ramírez, Julio Samuel Sierra, Nilson Basta y Santiago Castillo en el programa “El Nuevo Diario en la Tarde”, transmitido por la plataforma digital de “El Nuevo Diario TV”.

El profesional del derecho indicó que la complejidad del proceso también se refleja en la participación de distintos actores civiles, entre ellos la familia de Zeneida Socorro Castillo, esposa de Julián Oro Duro, cuya constitución como actor civil consideró adecuada, al entender que puede aportar al esclarecimiento de los hechos.

A su juicio, la intervención de varios actores civiles permite que cada parte presente sus propias solicitudes y contribuya a evitar que elementos relevantes de la investigación queden fuera del proceso.

Sin embargo, Martínez manifestó su desacuerdo con el manejo mediático que ha rodeado el caso desde sus inicios y cuestionó ciertas declaraciones hechas públicamente por personas vinculadas al proceso.

El abogado sostuvo que los casos que se encuentran en etapa de investigación requieren prudencia de quienes intervienen en ellos, en especial de los profesionales del derecho.

“Cuando usted como abogado tiene un caso que está en una etapa tan sensible, en una etapa de investigación, usted debe poner un zip en los labios”, expresó Martínez, en alusión a la necesidad de limitar las declaraciones públicas mientras avanza el proceso.

Asimismo, insistió en que las decisiones judiciales deben valorarse a partir de las sentencias y no de las opiniones que puedan emitirse públicamente durante una investigación.

“Los jueces hablan por sentencias”, afirmó el jurista, y llamó a evitar que los procesos judiciales se conviertan en controversias personales o mediáticas.

Martínez declaró que el respeto a los procedimientos legales y la prudencia de abogados y demás actores son fundamentales para que un caso de esta naturaleza pueda avanzar hacia el esclarecimiento de los hechos.