APUNTE.COM.DO.- El Circuito Internacional de Sepang volvió al calendario de la Fórmula 1 después de nueve años de ausencia y los equipos se toparon con un asfalto sumamente abrasivo que podría derivar en una carrera llena de incertidumbre. Las altas temperaturas y el desgaste excesivo obligarían a realizar dos o tres paradas en boxes, una situación que favorece a Franco Colapinto, quien carga con una penalización de 15 puestos y largará desde el fondo en el Gran Premio de Baréin, que se disputa en Malasia. A esto se suma la posibilidad de lluvia.

El pavimento polvoriento, erosionado y con poco agarre alteró las simulaciones y convirtió la gestión de los neumáticos en el principal desafío del fin de semana. El problema de las gomas es tema de conversación en el paddock malasio desde el arranque de la actividad, al punto de que todos los equipos reservaron los compuestos más duros. "Parece papel de lija. Sin duda, creo que va a ser complicado con el desgaste de los neumáticos", advirtió Oscar Piastri el jueves, según publicó The Race.

"Las condiciones no eran muy buenas. El asfalto se está deteriorando con bastante rapidez, incluso durante la sesión, así que es algo que no está realmente bajo control en este momento. Nos quedamos a 4,5 segundos de las simulaciones —sobre los tiempos de vuelta esperados—. Ya veremos mañana, pero no creo que vayamos a ganar 4 o 5 segundos esta noche. Se trata de las condiciones del asfalto", argumentó el ingeniero jefe de Pirelli, Simone Berra.

El bajo agarre afecta el comportamiento del monoplaza y eleva la temperatura de los neumáticos, una combinación que puede multiplicar las paradas en boxes y abrir alternativas de estrategia. La degradación estimada se ubica entre 0,2 y 0,3 segundos por vuelta. Esa caída de rendimiento obliga a administrar los neumáticos con especial cuidado en un circuito donde el calor agrava el problema.

"La elevada degradación vuelta a vuelta implica que podría existir una discrepancia entre el orden jerárquico en una sola vuelta y en una tanda completa de carrera, lo que podría añadir intriga estratégica a una carrera en un circuito que ya se presta bastante bien a los adelantamientos", explicó el portal especializado Motorsport.

Franco Colapinto, que centró el trabajo de las dos tandas en simulacros de carrera, afirmó que la situación puede ser positiva para sus aspiraciones: "Será un reto para todos por el desgaste de los neumáticos, el calor y la rugosidad del asfalto. Es fácil que los neumáticos se sobrecalienten, lo que debería hacer que la carrera sea interesante con posibles opciones estratégicas diferentes. Esto también podría ayudarnos, dado que partiremos desde posiciones más atrasadas, por lo que una variable adicional podría ser beneficiosa".

Bradley Lord, subdirector de Mercedes, anticipó que la estrategia inicial apunta a dos detenciones, aunque no descartó una tercera: "Está claro que la estrategia básica consiste en dos paradas, pero incluso podría ampliarse a más. Ya hemos visto muchas estrategias de tres paradas aquí en el pasado".

El portal especializado The Race amplió sobre la precaución que tomaron los equipos el viernes. "Es evidente que los equipos de F1 están siendo extremadamente conservadores en su planteamiento de la carrera, ya que nadie utilizó el neumático duro para asegurarse de tener dos nuevos para la carrera. Se espera que esos juegos guardados sean suficientes para cubrir la mayor parte de la carrera, sumado a un breve período en los neumáticos medios o blandos. Pero existe un escenario en el que ese plan fracasa porque el neumático duro no funciona", explicó el medio británico.

"Con estas altas temperaturas, sumadas al asfalto agresivo y las características del circuito, la degradación de los neumáticos durante los entrenamientos fue elevada. Esto era lo que esperábamos para el fin de semana", destacó George Russell, de Mercedes, en diálogo con la F1. Max Verstappen señaló que "la pista estaba bastante complicada porque hacía mucho calor y los neumáticos se degradaban bastante".

Alex Albon definió el pavimento como "extremadamente agresivo". Sergio Checo Pérez, por su parte, aseguró que la pista cambió de forma considerable respecto de la última cita en 2017. "Es muy diferente. Creo que va a ser una carrera muy interesante, con mucha degradación y muchas paradas", explicó el mexicano.

La posibilidad de lluvia añade otra variable a un fin de semana ya condicionado por el asfalto. Las precipitaciones esperadas no aparecieron durante el viernes, aunque una nube estuvo cerca de afectar la segunda práctica antes de desviarse en el último momento. Un aguacero durante la clasificación modificaría la grilla, mientras que en carrera podría cambiar por completo las estrategias. "Cuando llueve aquí, es una lluvia torrencial. Diría que, en este caso, el neumático de lluvia sería el ideal para la carrera, probablemente por una vez, porque se necesita una buena evacuación del agua", argumentó Berra, ingeniero jefe de Pirelli.

Según informó el portal especializado Motorsport, se espera que las temperaturas alcancen los 33 grados durante el sábado y lluvias aisladas. El domingo, día de la carrera principal, hay un 70% de probabilidades de tormentas eléctricas.

Con tantas incertidumbres, Colapinto podría beneficiarse de una carrera alocada que le permita recuperar posiciones con mayor facilidad.