APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO. — Los abogados que representan a varias víctimas del caso Jet Set solicitaron este jueves al juez de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, Franny González, que se varíe y amplíe la calificación jurídica bajo la cual se procesa a los imputados Antonio y Maribel Espaillat, de modo que los delitos culposos pasen a ser considerados dolosos o voluntarios.
En el desarrollo de la audiencia, los querellantes, que representan a Gregory Adames y a otras nueve víctimas, pidieron al tribunal revisar el tipo penal e incorporar la acusación alterna que depositaron el pasado 20 de febrero de 2026, en la que se invoca la violación de los artículos 295, 259 y 260 del Código Penal, así como disposiciones de la Ley 687-82 y de los artículos 12, 13, 14 y 15 de la Ley 6200, relacionados con el ejercicio de la ingeniería, la arquitectura y la agrimensura.
Los juristas plantearon además que, si el tribunal acoge la nueva calificación, se conceda a la defensa de los imputados un plazo razonable para conocer los nuevos planteamientos y reorganizar su estrategia, con lo que se garantizaría el debido proceso. Ese pedimento recibió el respaldo parcial de otros abogados querellantes presentes en la sala.
Frente a la solicitud, el magistrado Franny González dispuso recesar la audiencia para el próximo viernes 9 de octubre a las 9:00 de la mañana, con el fin de que los representantes legales de los hermanos Espaillat preparen su defensa ante el pedido de cambio de tipificación y ante la propuesta de que el tribunal conozca el fondo del asunto sin atender cuestiones de competencia.
Antecedentes del caso
Actualmente, el Ministerio Público acusa a Antonio y Maribel Espaillat de homicidio y golpes y heridas involuntarias, con base en una presunta negligencia sistemática que habría provocado el colapso de la estructura.
El desplome del techo de la discoteca Jet Set, ubicada en la avenida Independencia del sector El Portal, ocurrió la noche del 8 de abril de 2025 y dejó un saldo trágico de 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.
Según el expediente acusatorio, la responsabilidad de los imputados se agravó porque habrían sobrecargado la estructura del techo del establecimiento con equipos de climatización de gran volumen y tinacos de agua, operando sin los estudios técnicos indispensables para garantizar la resistencia de la edificación.