APUNTE.COM.DO.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se desplazó este miércoles a Texas y Oklahoma, dos plazas tradicionalmente republicanas, con el objetivo de incentivar la participación de sus simpatizantes ante las elecciones legislativas del próximo mes, en las que las encuestas auguran una posible pérdida de la mayoría en el Congreso.
El mandatario tiene en agenda recorrer una planta industrial en Denton (Texas) y encabezar un mitin en Durant (Oklahoma). Aunque en ambos estados se prevé un triunfo cómodo para el partido gobernante, crece la inquietud interna sobre la capacidad de conservar el control del Legislativo, lastrada por la impopular guerra contra Irán.
Al ser interrogado por los periodistas a su salida de la Casa Blanca sobre la razón para escoger esos dos estados, Trump respondió que ganó las elecciones presidenciales “por mucho”, pero que acude a ellos para garantizar el triunfo republicano en los comicios legislativos.
El conflicto que Estados Unidos mantiene contra la República Islámica desde el 28 de febrero no ha cumplido su meta declarada de derrocar al régimen de los ayatolás y podría pasar factura a los republicanos por el encarecimiento de la gasolina derivado del bloqueo del estrecho de Ormuz.
Una encuesta reciente del Centro de Investigación de Asuntos Públicos Associated Press-NORC indica que el 65 % de los estadounidenses responsabiliza a las políticas de Trump del elevado costo de la vida.
Cuestionado sobre la declaración de su nuera Lara Trump, quien sugirió que la guerra de Irán podría “costarle las elecciones”, el gobernante discrepó y sostuvo que la ofensiva debería “beneficiarle”, ya que, según afirmó, ha impedido que Irán obtenga un arma nuclear.
“El petróleo bajará en cuanto Irán termine, y prácticamente ya han terminado”, señaló el mandatario.
Por otro lado, el vicepresidente, JD Vance, se encuentra este jueves en Florida, otro estado considerado bastión republicano, pero donde los sondeos reflejan una caída del respaldo entre el voto latino debido a la dura campaña de redadas y deportaciones impulsada por Trump.
Algunos republicanos también comienzan a tomar distancia, como la congresista de Florida María Elvira Salazar, quien busca renovar su escaño y manifestó recientemente que Trump ha ido “demasiado lejos” con su política migratoria.
El miércoles, Trump encabezó en la Casa Blanca una ceremonia para conmemorar el Mes de la Herencia Hispana en Estados Unidos, celebración que no se realizó el año pasado, y en la que exhortó a los latinos a votar el 3 de noviembre.
El mandatario reconoció que su Gobierno tiene dificultades para transmitir su mensaje a los votantes: “Estamos haciendo un trabajo extremadamente malo de promoción”, expresó Trump.
— Poco apoyo
“Estamos haciendo un trabajo extremadamente malo de promoción, y un trabajo extremadamente grandioso de gobernar el país”, precisó el presidente Donald Trump, en un momento en que el Partido Republicano registra una baja simpatía entre el electorado.