APUNTE.COM.DO.- Familiares de varios jóvenes dominicanos que viajaron a Rusia tras recibir ofertas laborales denunciaron que fueron engañados y obligados a integrarse al ejército ruso, y exigen la intervención de las autoridades para lograr su retorno al país.
"Nos están obligando a la cuestión de la guerra y lamentablemente nos están preparando para eso sin uno querer ir; si uno no quiere, le dan golpe aquí y maltratan a uno, de todo le están haciendo aquí a uno, aquí hay gente hasta enferma; traten de hacer lo que puedan para que saquen a uno de aquí", relató Raulin Santana en un mensaje enviado a sus familiares desde la zona de conflicto.
Raulin, de 35 años y padre de dos niños, trabajaba como conductor de patana hasta que recibió una propuesta para desempeñar la misma labor en Rusia, sin saber que terminaría en el frente de batalla. Su hermana, Yenni Santana, denunció que "a él ya lo pusieron en combate y él está tratando de sobrevivir, pero pedimos ayuda, porque ellos están necesitando que alguien salga por ellos, a ver si los pueden ayudar, porque lo que le hicieron a ellos es una estafa, claramente es una estafa".
El caso no es aislado. Al menos cinco familias más de Los Rieles de Haina, en San Cristóbal, reportaron el mismo método de captación de sus parientes como mecánicos, publicistas y herreros, a través de un enlace; al llegar a Rusia les retuvieron los pasaportes y los incorporaron a las fuerzas militares.
"Yo no sabía que a un publicista que ponga letreros le van a enganchar un arma; yo no sabía eso, ahora es que yo lo sé. Él quiere volver, pero ¿cómo?", expresó indignada Jacqueline Félix Arias, madre de Maicol Enrique, de 33 años, quien recibe entrenamiento en Rusia.
Maicol tiene tres hijos menores y al salir del país estaba desempleado. Su madre señaló que Rusia no era su destino final, sino Panamá, a donde efectivamente llegó, pero solo como escala, para luego continuar a Estambul, en Turquía, y finalmente aterrizar en Moscú.
Al igual que Raulin, Maicol partió el 19 de agosto. En Rusia los alojaron en un hotel los primeros dos días, les compraron ropa y teléfonos, según denuncian sus familiares, y después los trasladaron a los campamentos de entrenamiento.
"Entonces, cuando ellos vieron para dónde se lo llevaron, ahí fue que ellos se dieron cuenta de la realidad de a qué fue que se lo llevaron para allá, entonces ellos trataron de rehusarse, pero dime tú", explicó Yenni Santana, quien se comunica con su hermano los domingos, día en que tiene acceso al celular por varios minutos.
Deibi Antonio Rodríguez, de 26 años, es otro de los jóvenes de Los Rieles que se encuentra en Rusia. En Haina trabajaba en la construcción hasta que la oportunidad laboral a través de un enlace lo llevó a ese país.
Su familia denuncia que es diabético tipo 1 y que en más de un mes su condición de salud ha empeorado, por lo que piden la intervención estatal para traerlo de regreso.
"Que devuelvan (las autoridades dominicanas) esos muchachos a su país, que ellos tienen el poder, uno no puede, pero ellos son los que están en el poder, ellos son los que están ahí arriba, pero que recuerden que ellos no van a estar siempre arriba, que ellos también tienen hijos, que piensen en sus hijos, que Dios castiga", dijo entre lágrimas Felipe Rodríguez, padre de Deibi.
Isabel Peguero es otra de las madres que pasa los días entre la oración y el llanto, a la espera de Lorenzo Peguero, su único hijo, quien este viernes cumple un mes de haber salido con destino a Panamá y haber llegado a Rusia.
"Él me dice que está bien, pero es para darme ánimo porque, ¿cómo va a estar bien si está en una trinchera? Él está en un sitio peligroso", se lamenta la madre, quien explicó que su hijo se dedicaba a labores de publicidad, montaje de eventos y como carguero en el muelle.
Lorenzo, de 32 años, tiene tres hijos que viven con su madre, Isabel, quien también está preocupada por el bienestar emocional de sus nietos, que constantemente le preguntan por su padre.
"Yo no sé ni qué decirle a los niños, yo lo que le digo a él: ‘Cuando tú tengas la oportunidad, llama a los niños para que los niños sientan, déjales un mensaje, haz lo que sea porque eso me les puede traer un problema a esos niños’", exclamó desesperada la madre, quien deploró que las autoridades no intervengan en el retorno de los nacionales.
"Ninguna nación yo entiendo que debe de venir aquí a este país a reclutar personas y en caso de que eso suceda, como sucedió, las autoridades son las que tienen la potestad para que le devuelvan su gente", dijo Isabel Peguero.
Los familiares de los jóvenes en suelo ruso coinciden en que su captación fue a través de un enlace que solicitaba oficio o profesión, tipo de sangre y si padecían alguna patología; asimismo indicaron que ninguno es militar ni ha manejado armas de fuego con anterioridad.
"Ni siquiera yo nunca he tenido un arma de fuego en la mano y a ese muchacho le vengan a poner dique fusil y toda esa porquería, ¿cuándo a ese muchacho le ha pasado por la mente tener que matar a alguien?", indicó Rafael Santana, padre de Raulin.
Ante esta situación, las familias se dirigirán este jueves a la Embajada de Rusia en el país con el propósito de obtener respuestas sobre sus parientes, y solicitan la ayuda e intervención de las autoridades para mediar en el retorno de los jóvenes.