APUNTE.COM.DO.- La inversión extranjera directa en el sector inmobiliario dominicano alcanzó los US$915.2 millones durante 2025, un crecimiento interanual de 14.6 %, mientras que en el primer trimestre de 2026 se registraron US$183 millones, en un contexto en el que el rendimiento por alquiler y la seguridad jurídica continúan incidiendo en el atractivo de la República Dominicana para el capital extranjero, según expone el consultor legal empresarial Enrique Segura Quiñones.

Enrique Segura destaca también una mayor diversificación en la procedencia de estos capitales. Estados Unidos se mantuvo como principal fuente de inversión, con US$352.6 millones y el 38.5 % del total, mientras la inversión española creció 34.7 %, hasta alcanzar los US$299.4 millones. Colombia duplicó su aporte, de US$31.6 millones a US$63.7 millones, mientras Italia elevó su participación hasta los US$55.6 millones.

Segura Quiñones plantea que el crecimiento del capital extranjero destinado a bienes raíces tiene efectos que trascienden la adquisición de propiedades, al relacionarse con la actividad de la construcción, el desarrollo de proyectos turísticos y residenciales y la movilización de recursos dentro de la economía dominicana, impactando en la generación de empleos, mayor recaudación de impuestos, así como también un consumo constante durante los procesos de permisología, construcción y puesta en operación en los diferentes tipos de negocios a implementar en el país.

Segura realiza un análisis donde vincula diferentes tipos de comportamientos con el desarrollo experimentado por el turismo dominicano, la estabilidad macroeconómica y las condiciones que ofrece el país para la inversión inmobiliaria. Asimismo, resalta el rendimiento por alquiler como una de las variables que contribuyen al atractivo de la República Dominicana frente a otros mercados de la región, aunque podemos observar cómo Global Property Guide destaca que el rendimiento bruto en el país ha mostrado una tendencia ascendente en sus últimas mediciones: pasó de 6.74 % en el segundo trimestre de 2024 a 7.12 % en el primer trimestre de 2025, 7.78 % en el tercer trimestre de 2025, 8.53 % en el primer trimestre de 2026 y 9.21 % en el tercer trimestre de 2026.

El consultor legal empresarial aborda además la incidencia del marco jurídico aplicable a las inversiones vinculadas al turismo y al sector inmobiliario. En particular, se refiere a los incentivos previstos en la Ley 158-01 sobre Fomento al desarrollo turístico para los proyectos debidamente clasificados por el Consejo de Fomento Turístico (CONFOTUR).

Segura advierte que mantener el atractivo alcanzado requiere acompañar la rentabilidad de las inversiones con condiciones que fortalezcan la seguridad jurídica. En ese sentido, plantea que “el reto ahora no es atraer capital, sino gestionar sus consecuencias”, lo que supone procurar que el crecimiento inmobiliario se produzca junto a un desarrollo urbano equilibrado y políticas capaces de responder adecuadamente a los desafíos derivados de lograr mayor expansión por nuestra posición geográfica y preparar nuestro país en capacidad de atraer capitales para desarrollar proyectos de grupos empresariales globales.

Enrique Segura Quiñones es consultor legal empresarial y jurista especializado en derecho corporativo, inmobiliario, energético y regulación de sectores estratégicos, con más de 16 años de ejercicio profesional.