APUNTE.COM.DO.- Londres anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones que incluye 31 medidas dirigidas contra ocho embarcaciones de la llamada flota fantasma rusa, empleadas para el transporte de gas natural licuado, además de 23 individuos y entidades.
Las sanciones también alcanzan a personas señaladas por su implicación en actos de tortura y malos tratos contra civiles ucranianos en territorios bajo ocupación rusa.
De acuerdo con el Ministerio de Exteriores británico, estas medidas tienen como objetivo disminuir los ingresos del Gobierno de Vladímir Putin destinados a la guerra en Ucrania y desmantelar redes de desinformación vinculadas al Kremlin.
Entre los sancionados se encuentran ocho personas acusadas de participar en «detención arbitraria, tortura y malos tratos» contra civiles ucranianos en zonas ocupadas por Rusia. Londres afirma que estas violaciones forman parte de un sistema de represión más amplio que abarca desapariciones forzadas y obstáculos para el acceso a la justicia.
Además, siete personas fueron sancionadas por su presunta participación en el adoctrinamiento y la militarización de niños ucranianos, incluyendo a menores que fueron deportados por las autoridades rusas a campos descritos como de «reeducación». El Gobierno británico estima que unos 6.000 niños ucranianos han sido trasladados a este tipo de instalaciones.
El paquete también incluye a siete personas señaladas por difundir desinformación favorable al Kremlin, entre las que se encuentran cuatro ciudadanos georgianos.
En cuanto a las embarcaciones, tres de los ocho buques sancionados pertenecen a la denominada flota fantasma, dos brindan servicios de suministro de combustible a esos barcos y otros tres son buques rusos de tipo rompehielos. Los ocho quedarán sujetos a restricciones relacionadas con el transporte marítimo y el comercio.
El Reino Unido sostiene que ya ha sancionado a cerca de 600 petroleros utilizados para evadir las medidas occidentales y contribuir a financiar el esfuerzo bélico ruso.
Las 23 personas y entidades sancionadas estarán sujetas a la congelación de activos y a restricciones para ejercer como administradores de sociedades. Las personas físicas también enfrentarán prohibiciones de viaje al Reino Unido como parte de las nuevas medidas anunciadas por Londres.