APUNTE.COM.DO.- Adoptar un perro rescatado puede brindar una segunda oportunidad a un animal que necesita un hogar. Pero afirmar que los perros callejeros son “los mejores” es una opinión: cada perro tiene su propio temperamento y puede requerir tiempo para adaptarse.
La Sociedad Estadounidense para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA) recomienda conocer la conducta y las necesidades del animal antes de la adopción. También advierte que el estrés del refugio puede influir en cómo se comporta allí, por lo que una sola observación no siempre refleja cómo será en su nuevo hogar.
Un estudio de 2026 sobre perros rescatados y adoptados en Alemania encontró que la mayoría se adaptó bien, aunque algunos mostraron conductas relacionadas con el miedo. Por eso, la paciencia y el acompañamiento son importantes durante la transición.
Antes de adoptar, conviene conversar con el refugio o grupo de rescate, conocer el estado de salud del perro y valorar si sus necesidades se ajustan al hogar. La adopción puede ser muy gratificante, siempre que vaya acompañada de atención veterinaria y tenencia responsable.
Comentario de Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do:
Adoptar un perro rescatado es un gesto de solidaridad que puede transformar la vida del animal y la de su familia. El cariño es esencial, pero también lo son la paciencia, la atención veterinaria y el compromiso de cuidarlo.