APUNTE.COM.DO.- Por Jhonny Trinidad

Hay que leer dos veces el artículo de Rosario Espinal titulado "Voto en el exterior: no gasten más" para creer que lo escribió una politóloga que conoce la diáspora.

Su tesis es simple y peligrosa: como los dominicanos en el exterior se abstienen mucho, dejemos de gastar en su voto. Que se queden con su nostalgia, sus remesas y su música, pero que no nos compliquen las elecciones.

Es la versión académica de lo que por décadas nos han dicho muchos políticos en voz baja: "Que manden los dólares, pero que no opinen".

Vamos a desmontar esa loquera con datos, con historia y con un poco de vergüenza democrática.

LOS DATOS QUE OMITIÓ

Espinal dice: el padrón exterior es ya 10.6% del padrón total y la abstención subió de 51% en 2016 a 81% en 2024. Conclusión: es un fracaso, no gasten más.

Faltan los datos que completan el cuadro:

-El padrón creció porque el Estado empujó a la gente a inscribirse. En 2004, cuando se estrenó el voto exterior, éramos 52,431 inscritos, y en 2024 863,784. Un crecimiento de 1,547%. El Estado hizo operativos masivos, abrió consulados, contrató personal. Le dijo a la gente: inscríbete. La gente se inscribió. Y luego le puso la urna en otro estado.

-La abstención del 81% no es apatía, es logística. En 2024 había 1,566 colegios electorales en República Dominicana para 7.2 millones de votantes. Uno por cada 4,600 electores. En el exterior había 1,566 colegios también, pero para 863 mil electores repartidos en 46 países, 5 continentes y 3 husos horarios. En España, 200 mil dominicanos con 30 recintos. En Holanda, tienes que cruzar el país para votar. En Estados Unidos, si vives en Texas y tu colegio está en Washington DC, no votas. No es desencanto, es que te pusieron a votar en la luna.

-La abstención alta en el exterior no es un fenómeno dominicano, es universal. En México, con 13 millones en EE.UU., la participación exterior en 2024 fue de 8%. En Colombia, 9%. En Ecuador, 15%. En República Dominicana, a pesar de todo, votaron 165 mil personas en 2024. Más que toda la matrícula de la UASD. ¿Le vamos a decir a 165 mil dominicanos que su voto es un gasto innecesario?

-El costo. En 2024 la JCE gastó aproximadamente RD$1,800 millones en el voto exterior. Suena mucho. Dividido entre 863 mil inscritos, son RD$2,084 pesos por elector. Unos 35 dólares. ¿Eso es "inmenso gasto"? Una sola noche de un diputado en Nueva York en un hotel cuesta más que 100 electores de la diáspora. El problema no es que cuesta mucho. El problema es que se gasta mal.

LA FALACIA DE LA NOSTALGIA

Espinal reduce el vínculo de la diáspora a "una relación mediada por la nostalgia, no por las urgencias de supervivencia".

Perdón, pero eso es una caricatura de salón en Piantini.

Pregúntenle a Doña María en Lawrence si su hijo en República Dominicana come por nostalgia. Su remesa está incluida en los 11,866 millones de dólares que en 2025 enviaron a República Dominicana los que viven fuera. Eso es más que todo lo que genera el turismo en divisas netas. Más que todas las zonas francas juntas. Más que toda la inversión extranjera directa.

Pero el aporte de la diáspor