APUNTE.COM.DO.- La prohibición del presidente Donald Trump a las bebidas alcohólicas canadienses entró en vigor este martes, una medida sin precedentes que evidencia el deterioro de una de las relaciones comerciales más estrechas del mundo.
La restricción, que abarca bebidas alcohólicas canadienses valoradas en US$ 800 millones importadas por Estados Unidos durante el año pasado, representa el más reciente capítulo en una guerra comercial de represalias mutuas.
No obstante, los especialistas sostienen que es improbable que la mayoría de los compradores estadounidenses perciban la prohibición de manera inmediata, en parte debido a las soluciones alternativas existentes, las exenciones contempladas y el hecho de que los distribuidores tuvieron tiempo de abastecerse de alcohol canadiense importado antes de que la medida comenzara a regir.
Al mismo tiempo, dado el rápido desarrollo del panorama comercial con Canadá, la situación podría cambiar en cualquier momento.
Horas antes de que la prohibición entrara en vigor, Trump manifestó su confianza en que Estados Unidos resultará beneficiado y expresó su expectativa de que Canadá presente pronto un acuerdo con Washington.
“Quieren llegar a un acuerdo con nosotros, nos llaman todo el tiempo. El problema es que han tratado a Estados Unidos de manera muy injusta”, declaró Trump a los periodistas el lunes.
“En las próximas tres o cuatro semanas, vendrán a nosotros y nos dirán: ‘Vamos a eliminar todos los aranceles’”, agregó Trump.
Sin embargo, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, no ha dicho nada al respecto.

