APUNTE.COM.DO.- La Feria Internacional del Libro Santo Domingo (FILSD 2026) abrió sus puertas en su vigésima octava edición, consolidándose como uno de los eventos culturales más relevantes del país desde su creación. La cita se lleva a cabo en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, en Santo Domingo, y cuenta con la participación de Panamá como país invitado de honor, además de un homenaje al poeta y ensayista José Mármol.

El evento ofrece una amplia oferta de literatura, arte y otras expresiones culturales, con libros en inglés y español de autores dominicanos e internacionales. Los visitantes pueden encontrar novelas, poesías, ensayos, libros de historia, fantasía, romance, gastronomía, publicaciones religiosas, de misterio, autoayuda y ejemplares para niños y jóvenes.

En cada edición, la feria se convierte en el epicentro para editoriales, autores, lectores, docentes y profesionales de la industria, que se reúnen para celebrar la palabra escrita y la lectura.

Durante un recorrido por las librerías instaladas en la Plaza de la Cultura, se observaron diversas estrategias para incentivar la lectura y la compra de libros. El Pabellón Infantil ofrece una gama de actividades para niños acompañados de sus familiares, que incluyen "pintamos un cuento, lectura de cuentos, taller de pintura, lectura dramatizada, crea tu dinosaurio, apreciación de cine, charlas" y otras atracciones. Entre los cuentos cortos que se leen destacan Los tres cerditos, El gato con botas, Caperucita roja y otras narraciones. Al finalizar la lectura, los organizadores motivan a los niños a responder preguntas sobre el cuento y los invitan a colorear ilustraciones relacionadas.Visitantes acuden en busca de sus libros preferidos.

En el Pabellón de la Lectura, los jóvenes y adultos son atraídos por los comerciantes, quienes captan la atención del público contando una breve reseña o leyendo un fragmento de los libros que exhiben. Algunos visitantes acuden con anticipación para seleccionar el autor y el libro que desean llevar.

Yael Fermín, de 52 años, indicó que sigue de cerca a los escritores dominicanos y prefiere los libros históricos. "Vine para comprar el libro Los Carpinteros de Joaquín Balaguer y Los Amos, de Juan Bosch", declaró Fermín mientras caminaba con prisa.

Por otro lado, Gary Peña, de 26 años, señaló que asistió a la feria para comprar obras clásicas. "La feria tiene muchas opciones en cuanto a literatura y en cuanto a opciones para uno poder apreciar el arte y la cultura dominicana. Por el momento estoy buscando algunas obras clásicas que van desde Frankenstein y Drácula y obras de misterio como las de Sherlock Holmes", expresó el joven.

En esta edición, el poeta y ensayista José Mármol es homenajeado. El autor cuenta con más de cuatro décadas de trayectoria y es considerado una de las voces destacadas de la literatura dominicana contemporánea. Su pabellón permite acercarse a su trayectoria y a su aporte a las letras dominicanas, como parte de las actividades de reconocimiento preparadas para esta edición.

Al conversar con Listín Diario, José Mármol expresó su profunda gratitud al Ministerio de Cultura y a la comisión seleccionadora por haber sido elegido como autor destacado. "Es una honra que en esta vigésimo octava edición de la Feria Internacional del Libro me haya escogido como autor homenajeado. Para mí, se convierte en el reconocimiento a toda una generación de autores a la que yo pertenezco, con la que me he desarrollado y que se ha dado en llamar en la historia de la literatura contemporánea la generación de los años 80", manifestó. Asimismo, el escritor señaló que tiene altas expectativas de la feria por la asistencia observada desde el inicio y el éxito en las ventas de libros.

La Feria Internacional del Libro se lleva a cabo desde el 24 de septiembre y concluirá el 4 de octubre en la tradicional Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, en Santo Domingo. El espacio está dividido en múltiples pabellones, donde se concentran actividades culturales, ventas de libros, charlas, presentaciones y encuentros con autores.

Uno de los espacios que concentró mayor cantidad de visitantes fue el Pabellón de Panamá, donde el público pudo acercarse a distintas manifestaciones de la cultura del país centroamericano. Música en vivo, literatura y propuestas de la gastronomía panameña formaron parte de una oferta que atrajo a numerosos asistentes durante la tarde y la noche.

Otra de las atracciones han sido dos simuladores de vuelo instalados por el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) con el objetivo de acercar la aviación al público.