APUNTE.COM.DO.- La embajadora de Francia en República Dominicana, Sonia Barbry, ofreció una entrevista exclusiva a Listín Diario a pocos días de finalizar su misión diplomática, en la que presentó un balance de sus dos años de gestión y subrayó la importancia estratégica que ha adquirido la relación bilateral.

Desde la residencia oficial francesa en Santo Domingo, Barbry calificó a República Dominicana como "un país importante" para Francia, con el que comparte valores como la democracia, la libertad, la estabilidad y el comercio. Asimismo, destacó el rol del país dentro de la estrategia francesa para el Caribe.

"Francia es un socio confiable, estable de la República Dominicana", declaró la diplomática, quien indicó que durante su misión buscó tanto fortalecer los lazos bilaterales como visibilizar en Francia las oportunidades que ofrece el país.

Entre los hitos de su gestión mencionó las dos visitas del presidente Luis Abinader a Francia y sus encuentros con el presidente Emmanuel Macron, donde se trataron temas bilaterales, regionales y globales. La primera visita ocurrió en junio de 2025, durante la Cumbre de los Océanos, cuando República Dominicana reafirmó su compromiso con la protección de los océanos. La segunda, en marzo de 2026, fue una visita oficial de dos días que incluyó reuniones con Macron y con el sector empresarial francés.

En esas conversaciones se abordaron asuntos como la protección de alta mar, el sargazo, las crisis internacionales, la seguridad del Caribe, Venezuela, Cuba, la libertad de circulación marítima y las oportunidades de comercio e inversión entre ambas naciones.

Barbry resaltó especialmente el respaldo de Francia a la iniciativa dominicana sobre el sargazo ante las Naciones Unidas, debido a los efectos sanitarios, económicos y ambientales de este fenómeno para los países del Caribe.

La diplomática también destacó el papel de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y de empresas francesas en proyectos de infraestructura de gran impacto en el país. Entre ellos mencionó la participación francesa en la construcción de las dos líneas del Metro de Santo Domingo, las cuatro líneas de teleférico (tres en Santo Domingo y una en Santiago) y el Monorriel de Santiago, cuya inauguración está prevista para finales de 2026. También señaló que el proyecto del Monorriel de Santo Domingo sigue en desarrollo, con su etapa de definición aún en proceso.

En materia de agua, citó la rehabilitación de la estación de agua potable de La Noriega, en Santiago, y el proyecto de saneamiento de aguas residuales en San Cristóbal, desarrollado junto a la Unión Europea.

Uno de los anuncios más relevantes de la entrevista fue el financiamiento de 120 millones de euros para la rehabilitación y modernización de las centrales hidroeléctricas dominicanas, iniciativa que Barbry identificó como uno de los proyectos que esperaba dejar encaminados antes de concluir su misión. "Es muy importante porque es energía limpia, es la energía más barata que existe", explicó.

La embajadora también mencionó proyectos sociales y ambientales, como la relocalización de La Barquita y la preservación de los manglares de Montecristi.

Sobre la inversión francesa, Barbry reveló que actualmente hay alrededor de 80 empresas francesas en República Dominicana, vinculadas a sectores como energía, telecomunicaciones, distribución y otros segmentos de la economía. Aseguró que durante sus dos años de gestión observó un creciente interés del empresariado francés por conocer e invertir en el país.

"No pasa ni una semana sin que reciba un correo de una empresa nueva que está interesada, que quiere invertir o que viene a explorar", afirmó. Como ejemplo, citó el interés de una empresa francesa especializada en infraestructura para participar en las oportunidades relacionadas con la modernización del puente flotante de Santo Domingo.

Barbry sostuvo que uno de sus objetivos fue cambiar la percepción que existe en Francia sobre República Dominicana, para mostrar que el país es mucho más que un destino turístico de sol y playa. "Es un país con un sector de negocios empresario muy dinámico, con muchas oportunidades, con una estabilidad política e institucional, y aquí se puede invertir", señaló.

Otro de los ejes destacados fue la cooperación en seguridad y lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico. Barbry recordó que este año se cumplen 20 años de los ejercicios militares conjuntos entre las fuerzas armadas francesas de las Antillas y las Fuerzas Armadas dominicanas. Cada año, militares franceses de Martinica participan en entrenamientos en República Dominicana, mientras alrededor de un centenar de cadetes dominicanos viajan a Martinica para capacitarse.

A esto se suma el programa ALCORCA, que durante una década ha desarrollado capacitaciones para personal técnico de República Dominicana y otros países del Caribe en materia de lucha contra el narcotráfico. La embajadora anunció además que Francia proyecta construir e instalar una academia especializada de capacitación, con el objetivo de ampliar y estructurar estos programas. "Si queremos luchar contra el narcotráfico lo tenemos que hacer juntos", afirmó.

La problemática del sargazo ocupa igualmente un lugar prioritario en la agenda de cooperación. Barbry explicó que las islas francesas de Guadalupe y Martinica también sufren el impacto de este fenómeno, con consecuencias económicas, turísticas y sanitarias. Por ello, Francia anunció un proyecto de un millón de euros para promover investigaciones conjuntas entre instituciones dominicanas y centros franceses y regionales, incluyendo entidades de Cuba y México. El objetivo es unir capacidades científicas para buscar soluciones.