APUNTE.COM.DO.- “Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle, no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro”.

La frase fue pronunciada por el poeta y dramaturgo español Federico García Lorca en septiembre de 1931, durante la inauguración de la biblioteca pública de Fuente Vaqueros, el pueblo de Granada donde nació.

Con esas palabras, el escritor no pretendía restarle importancia a la alimentación ni al derecho de las personas a satisfacer sus necesidades básicas.

Su mensaje defendía que el ser humano también necesita conocimiento, educación y cultura para vivir con dignidad, comprender su realidad y transformar la sociedad.

Lorca inició esa parte de su discurso recordando que “no solo de pan vive el hombre”. Luego afirmó que estaba en desacuerdo con quienes hablaban únicamente de reivindicaciones económicas, sin mencionar las necesidades culturales de los pueblos.

“Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan”, proclamó el autor de Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.

El significado de la frase

El “medio pan” representa las necesidades materiales indispensables, como la alimentación, la vivienda, la salud y el trabajo.

El libro simboliza el conocimiento, la libertad de pensamiento, la imaginación y las oportunidades que ofrece la educación.

García Lorca entendía que alimentar solamente el cuerpo no era suficiente. A su juicio, una persona privada de educación podía quedar sometida a la ignorancia, la manipulación y la falta de oportunidades.

Por eso defendía el acceso a los libros como un derecho colectivo y consideraba las bibliotecas espacios capaces de iluminar a los pueblos.

Una reflexión todavía vigente

La frase conserva actualidad en sociedades donde miles de familias deben elegir entre cubrir sus necesidades inmediatas o destinar recursos a la educación.

También puede aplicarse cuando un Estado impulsa el crecimiento económico, pero descuida las escuelas, las bibliotecas, el arte y la formación cultural de sus ciudadanos.

El pensamiento de Lorca recuerda que combatir la pobreza no consiste únicamente en entregar alimentos o ayudas materiales. También requiere garantizar enseñanza de calidad, acceso a la lectura y oportunidades para desarrollar el pensamiento crítico.

Un pueblo alimentado, pero sin educación, puede continuar dependiendo de otros. En cambio, una sociedad con conocimiento dispone de mejores herramientas para defender sus derechos, crear empleos y construir su propio futuro.

Comentario de Ramiro Estrella

Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do, consideró que la reflexión de Federico García Lorca mantiene plena vigencia.

“El pan calma una necesidad inmediata, pero el libro puede cambiar para siempre la vida de una persona. Alimentación y educación no deben enfrentarse, porque ambas son indispensables para la dignidad humana. Los gobiernos y la sociedad tienen la responsabilidad de garantizar que nadie carezca de comida, pero tampoco de conocimientos y oportunidades para progresar”, expresó Estrella.