APUNTE.COM.DO.- El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, declaró en Nueva York, en el marco de la semana de la Asamblea General de Naciones Unidas, que Venezuela es ahora un "país amigo", pero ya no un aliado, una rebaja en la definición del histórico vínculo entre ambos países.
"Aliado es una palabra demasiado fuerte", subrayó el viceministro cubano, en un contexto de deterioro de las relaciones bilaterales tras la captura del ex dictador Nicolás Maduro y de la presión ejercida por Estados Unidos sobre la isla.
La redefinición pública del vínculo llega después de décadas de una estrecha relación política y económica entre La Habana y Caracas. Analistas independientes consideran que el lazo quedó "congelado" luego de la operación estadounidense contra Maduro.
En una entrevista con Bloomberg This Weekend, Fernández de Cossío se refirió a las negociaciones entre Washington y La Habana: "No vemos avances y resulta muy difícil creer que haya resultados en las negociaciones mientras Estados Unidos siga aplicando nuevas medidas, nuevas presiones y nuevas sanciones contra el pueblo de Cuba". El viceministro indicó que el régimen cubano mantiene reserva sobre esos contactos y no identificó a los integrantes de cada delegación.
Consultado sobre una eventual operación militar estadounidense en Cuba similar a la que derivó en la captura de Maduro, Fernández de Cossío calificó esa posibilidad como "poco realista", aunque admitió que "existe la intención de algunas personas en Estados Unidos de que suceda".
El viceministro fijó la posición de La Habana ante ese escenario: "No lo permitiremos". Añadió que Cuba espera que una intervención militar no ocurra porque no encuentra "ninguna razón" que la justifique.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el sábado en la Casa Blanca que no cree "que sea necesario el Ejército" contra Cuba y anticipó que ambos países harán "un acuerdo". Sus declaraciones se produjeron después de que CBS News informara que las Fuerzas Armadas estadounidenses se preparaban para una posible acción militar.
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez defendió ante la Asamblea General de la ONU la disposición de su Gobierno a retomar una relación económica con Estados Unidos. "Estamos abiertos a relaciones comerciales y de negocios con las compañías estadounidenses como lo estamos con cualquier otro país", afirmó.
Rodríguez vinculó esa apertura con las 176 reformas económicas aprobadas en junio, orientadas a liberalizar y descentralizar la economía. El ministro sostuvo que esas medidas buscan determinar "cómo persistir en la construcción del socialismo".
El jefe de la diplomacia cubana reiteró que La Habana está "dispuesta al diálogo con Estados Unidos para intentar encontrar una solución a las diferencias bilaterales". Luego precisó los requisitos del Gobierno cubano: "Sobre las bases de seriedad, respeto, igualdad soberana, observancia del derecho internacional y sin injerencia en los asuntos internos, ni precondiciones".
En su discurso ante la ONU, Rodríguez acusó a la Administración Trump de mantener contra Cuba una "hostilidad permanente, abusiva y despiadada", que se endureció desde enero con el establecimiento de un bloqueo energético. Según el canciller, Estados Unidos prohíbe mediante "intimidación y coerción" que otros países exporten combustibles a la isla, una medida que equiparó con un bloqueo naval.
También denunció presiones contra empresarios extranjeros para que abandonen inversiones y negocios en Cuba, obstáculos a embarques comerciales que calificó de legítimos y acciones para limitar el flujo de visitantes y turistas. Rodríguez agregó que Washington presiona a gobiernos de la región para que abandonen los servicios médicos cubanos, tras las suspensiones de cooperación de Honduras, Guatemala, Jamaica, Antigua y Barbuda, entre otros países.
Al describir el efecto de esas medidas sobre la población, el canciller declaró: "Es un acto de castigo colectivo, crimen también proscrito por el derecho internacional humanitario. La meta evidente e inmediata es inducir en Cuba una crisis humanitaria, lo que también constituye un crimen".