APUNTE.COM.DO.- El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, firmó este sábado un decreto de sanciones contra 44 personas vinculadas a las elecciones calificadas como ilegales en los territorios ucranianos ocupados por Rusia. Con esta medida, Kiev busca cuestionar cualquier intento de Moscú de consolidar su control sobre Donetsk, Lugansk, Kherson, Zaporizhzhia, Crimea y Sebastopol.

El decreto señala específicamente a cuatro personas que, según la Presidencia ucraniana, actúan en interés de Rusia y facilitan la ocupación temporal de esas regiones.

Entre los sancionados figuran la propagandista Irina Kuksenkova y el exdiputado ucraniano Iuri Onishchuk, quien comenzó a colaborar con las autoridades rusas después de la ocupación de Melitópol. Algunas de las personas incluidas ya fueron elegidas como presuntos diputados de parlamentos locales establecidos en las zonas ocupadas.

Zelensky sostuvo que las votaciones y todos los documentos emitidos durante esos procesos carecen de fundamento jurídico. También afirmó que constituyen una violación grave del Derecho Internacional y de sus principios fundamentales.

El presidente ucraniano recordó que el Reglamento de La Haya y el Convenio de Ginebra obligan a una potencia ocupante a respetar las leyes vigentes en el territorio bajo su control. “La ocupación no confiere soberanía”, subrayó.

El mandatario denunció que esos comicios estuvieron marcados por fraude generalizado, votaciones forzosas y cifras de participación manipuladas. A su juicio, Rusia pretende utilizar la apariencia de un proceso electoral para legitimar crímenes de guerra y afianzar su dominio sobre las áreas ocupadas.

Kiev prevé compartir la información con sus socios internacionales para coordinar sanciones dentro de sus respectivas jurisdicciones. La medida se suma a los reclamos ucranianos para aumentar la presión económica y política sobre Moscú.

Por su parte, Zelensky volvió a pedir a Estados Unidos y a la Unión Europea que mantengan las restricciones comerciales contra Rusia y adopten nuevas sanciones hasta que el Kremlin termine la guerra. También solicitó que no se retire a oligarcas rusos de las listas ya vigentes.

El presidente ucraniano apeló directamente a Donald Trump para que aplique la llamada “ley de Lindsey Graham” contra Rusia y los países que financien la guerra mediante la compra de petróleo ruso. La iniciativa, recientemente aprobada, otorga a la Casa Blanca la capacidad de imponer aranceles de hasta 100 %.

También reclamó al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que promuevan sanciones adicionales. “Rusia está escalando día tras día”, advirtió Zelensky, quien pidió respuestas más firmes para impedir una ampliación del conflicto.

Los ataques rusos de la noche anterior dejaron dos muertos y 14 heridos en Zaporiyia. También se registraron ataques contra edificios residenciales en Kiev, Zaporiyia y las regiones de Odesa, Sumi y Járkov.

La ofensiva causó daños en una guardería de Kiev, un instituto de la región capitalina, una universidad de Kharkiv e infraestructuras energéticas en Poltava, Mikoláyiv y Vinitsia.

Mientras Ucrania cuestiona las votaciones en los territorios ocupados, el presidente ruso Vladímir Putin presidirá el 30 de septiembre la primera sesión de la nueva Duma Estatal, elegida en los comicios parlamentarios celebrados entre el 18 y el 20 de septiembre.

Víctor Pinski, jefe del grupo de trabajo encargado de preparar la apertura de la novena legislatura, anunció que Rusia Unida conservará la mayoría constitucional en la cámara baja. El partido oficialista obtuvo 349 de 450 escaños.

Putin defendió ese resultado y sostuvo que los ciudadanos votaron mayoritariamente a favor de la victoria del Ejército ruso en Ucrania. “Quiero que sepan, camaradas, que esta votación va por vosotros. La gente cree en vosotros, en nuestra victoria, en vuestro heroísmo y vuestra lealtad a la patria”, declaró ante soldados y comandantes desplegados en el frente.

La apertura de la Duma coincidirá con protestas opositoras que denuncian una falsificación de los resultados tanto en las listas de partidos como en las circunscripciones. Rusia Unida ganó en todas las regiones del país.

El primer mitin fue organizado el viernes por el Partido Comunista de Rusia en Siktivkar, capital de la república de Komi. Cerca de 100 personas asistieron a la convocatoria, que el ayuntamiento no autorizó ni prohibió.

También se anunciaron movilizaciones en diez ciudades de la parte europea de Rusia y de Siberia, entre ellas Moscú, San Petersburgo, Kazán y Yekaterimburgo. En algunos casos, las autoridades locales rechazaron las solicitudes para realizar las protestas.

El partido pacifista Yábloko y los comunistas sostienen que los resultados no reflejan el estado de ánimo de la población, donde dos tercios de los rusos desean un cese rápido de los combates y el inicio de negociaciones de paz.

“Estas elecciones, a mi juicio, no reflejaron la voluntad de los ciudadanos ni responden a sus deseos”, afirmó el político comunista Nikolái Bondarenko. El dirigente no pudo presen