APUNTE.COM.DO.- El asesinato de Zeneida Socorro Castillo, esposa de Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido como "Julián Oro Duro", junto con el robo de dinero y joyas de la pareja, habría empezado a planificarse alrededor de un mes antes de que dos hombres llegaran a su vivienda la tarde del 20 de septiembre.
Así lo recoge la solicitud de medida de coerción y declaratoria de caso complejo que presentó el Ministerio Público contra cuatro hombres a los que señala de haber participado, con distintas funciones, en el crimen.
De acuerdo con la tesis de los fiscales, esa planificación previa explicaría el nivel de coordinación que mostraron durante la ejecución. Los implicados supuestamente conocían las condiciones de la casa, sabían que había importantes cantidades de dinero y prendas, aprovecharon una relación de confianza para entrar sin violencia y manejaban información sobre la hora en que regresaría Sarante Perdomo.
El Ministerio Público sostiene que no fue una acción espontánea, sino una operación concertada de antemano en la que cada participante habría cumplido una función.
La Fiscalía imputa a Kevin Dariel Germán Troncoso, Lawrence Mark Liranzo Marcos, alias "Chiquito", y Phillips Michael Tejeda Vásquez (alias Juan Carlos Peña).
Según el expediente, los investigadores determinaron que los hechos se planificaron aproximadamente un mes antes y que los imputados actuaron "de manera coordinada, concertada y con división funcional de roles".
La tarde del domingo 20 de septiembre, Zeneida Socorro Castillo, de 66 años, se encontraba en su residencia de la calle Penetración número 15, en Brisa Oriental 6, Santo Domingo Este. Estaba acompañada por su madre, Sara Castillo Martínez, de 97 años.
Cerca de las 5:47 de la tarde llegaron Kevin Dariel Germán Troncoso y Lawrence Mark Liranzo Marcos en una motocicleta CG200 negra que, según la investigación, había sido comprada previamente por Germán Troncoso. La entrada a la vivienda no fue violenta.
Lawrence, conocido como "Chiquito", tenía una relación previa con las víctimas porque había realizado trabajos de refrigeración y otras labores en la residencia. De acuerdo con el Ministerio Público, esa confianza fue utilizada deliberadamente como parte del plan. Lawrence llamó a Zeneida desde afuera y ella le permitió entrar junto a su acompañante.
Una vez dentro, los dos hombres simularon una visita normal. Conversaron con la mujer y ella incluso les ofreció una limonada, un detalle que el Ministerio Público incorpora al expediente para establecer el grado de confianza existente entre la víctima y uno de los imputados.
Según la acusación, Kevin Germán Troncoso y Lawrence Liranzo Marcos sujetaron con fuerza a Zeneida por el cuello para impedir que se defendiera y la lanzaron al suelo. Allí le provocaron heridas cortopenetrantes, una en el cuello y otras en los costados.
Los fiscales sostienen que después la golpearon en la cabeza con un macetero dorado con el propósito de asegurar su muerte.
El informe preliminar de autopsia del Instituto Nacional de Ciencias Forenses establece que Zeneida sufrió una muerte violenta de etiología homicida y sitúa como causa una herida contusa en la región temporal izquierda que produjo hemorragia, edema y anoxia cerebral. También documenta heridas cortopenetrantes.
Pero los hombres no abandonaron la vivienda después de matar a Zeneida. Según el expediente, Kevin Germán condujo a Sara Castillo Martínez, la madre de 97 años de la víctima, hacia una habitación de la vivienda para impedir que pudiera pedir ayuda o intervenir.
Los dos hombres comenzaron entonces a registrar exhaustivamente la residencia en busca de dinero, joyas y otros objetos de valor. La acusación establece que localizaron una maleta en la que había aproximadamente US$50,000, además de múltiples prendas de oro.
El Ministerio Público asegura que estuvieron allí durante más de seis horas, tiempo durante el cual incluso comieron mientras esperaban la llegada de Gilberto Julián Sarante Perdomo.
Para los investigadores, esa espera constituye uno de los indicios más importantes de que conocían previamente los movimientos de la familia y de que el objetivo no terminaba con el robo del dinero ni con la muerte de Zeneida.
Eran aproximadamente las 11:50 de la noche cuando "Julián Oro Duro" regresó a su residencia. Habían transcurrido unas seis horas desde la entrada de los dos hombres. Sarante ingresó sin advertir que los presuntos agresores permanecían en el interior.
Según el Ministerio Público, fue inmediatamente emboscado por Kevin Germán y Lawrence Liranzo. La acusación describe un ataque con una escultura de madera y un jarrón dorado. Los golpes fueron dirigidos principalmente contra la cabeza y el rostro.
El informe médico incorporado al expediente establece que Sarante sufrió múltiples fracturas craneofaciales izquierdas y una hemorragia subaracnoidea frontal izquierda, entre otras lesiones.