APUNTE.COM.DO.- La Unión Europea afronta un incremento de los precios de la energía derivado de los efectos de la guerra en Irán sobre los mercados de petróleo y gas, según alertó el viernes el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, quien instó a los Estados miembros a evaluar medidas para disminuir el consumo de gas natural y electricidad.

"Nos enfrentamos a una crisis de precios vinculada a una crisis de suministro", afirmó Jorgensen en una carta remitida a los ministros de Energía, a la que tuvo acceso la agencia Reuters. El bloque depende de proveedores externos para cubrir cerca del 80% de su demanda de gas, y esa exposición se agravó tras el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte del régimen de Irán, que impulsó los precios globales de la energía.

Europa no registra por ahora escasez de suministro, pero el encarecimiento del gas dificulta la reposición de reservas antes del invierno, cuando se incrementa el consumo para calefacción. Los depósitos de gas de la Unión Europea se sitúan cerca del 70% de su capacidad, 12 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado a esta altura del año pasado, según datos de Gas Infrastructure Europe.

Jorgensen sostuvo que la Unión Europea está mejor preparada que en el invierno de 2021, cuando Rusia limitó sus envíos de gas al bloque. El comisario mencionó como factores la mayor capacidad de importación de gas natural licuado, el avance de las energías renovables y una reducción de la demanda gasífera.

Aun así, el funcionario pidió reforzar los preparativos para los meses de mayor consumo. "Les invito a que consideren la posibilidad de adoptar o seguir aplicando medidas que permitan mantener las inyecciones en almacenamientos o reducir la demanda de gas y electricidad durante el tiempo que sea necesario", expresó. Entre las opciones planteadas figuran límites a la temperatura en edificios públicos, restricciones a la calefacción exterior y el apagado del alumbrado público que no resulte necesario.

La Comisión Europea y los Estados miembros confirmaron el viernes que el suministro de gas de la UE se mantiene "estable" de cara al próximo invierno, pese a que las reservas están por debajo de los niveles habituales para esta época del año.

Bruselas indicó que los hogares y los servicios esenciales cuentan con protección ante eventuales problemas graves de abastecimiento. La evaluación surgió tras la última reunión del Grupo de Coordinación del Gas, que reúne a autoridades nacionales y actores del mercado bajo la conducción de la Comisión.

"Pese a que los niveles de almacenamiento son inferiores a los registrados históricamente, la Comisión y los países de la UE han confirmado de nuevo que el suministro de gas de la Unión Europea sigue siendo estable", afirmó el Ejecutivo comunitario.

La Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Gas (ENTSOG) presentó sus primeras conclusiones sobre las condiciones para los próximos meses. El análisis formará parte de un informe sobre la preparación invernal, previsto para el 8 de octubre, fecha en la que Bruselas convocará otra reunión del grupo con representantes del sector.

Los participantes confirmaron que el suministro está garantizado para los consumidores considerados protegidos, especialmente los hogares y determinados servicios esenciales, siempre que se cumplan las condiciones fijadas por la legislación europea.

La portavoz comunitaria de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, dejó abierta la posibilidad de adoptar nuevas medidas si empeora el panorama energético. "Si detectamos un problema de seguridad de suministro, por supuesto estamos dispuestos a considerar medidas adicionales, pero no voy a especular más al respecto", señaló.

Itkonen añadió que los ministros de Energía de la Unión Europea abordarán el escenario la próxima semana junto con el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen. Los precios elevados de la energía y las opciones para contenerlos estarán entre los asuntos centrales de esa discusión.