APUNTE.COM.DO.- La celebración de los 50 años de trayectoria artística del maestro Ramón Orlando se convirtió en una noche histórica para el merengue, con un concierto que llenó las gradas y casi en su totalidad la grama del Estadio Olímpico Félix Sánchez. El público comenzó a gozar desde los primeros acordes y se mantuvo hasta la madrugada.
El propio Ramón Orlando, visiblemente emocionado, tocó el piano, cantó, bailó junto a sus invitados y saltó en la tarima. Al día siguiente, agradeció públicamente a través de redes sociales y programas de radio la sorprendente acogida del evento.
La producción "50 años: Ramón Orlando y sus amigos", a cargo de EW Shows, apostó por los recuerdos de los años dorados del merengue y reunió a más de 40 artistas en escena. El espectáculo superó las expectativas y los malos augurios de quienes dudaban de su realización.
La fiesta incluyó homenajes a los merengueros fallecidos, con un público que cantó a todo pulmón. Además, el maestro Cuco Valoy, padre de Ramón Orlando y también pastor, aprovechó el escenario para predicar, agradecer y alabar, ofreciendo una oración de curación masiva e incluso hablando en "lenguas".
El concierto arrancó a las 8:00 de la noche con la primera descarga musical y culminó a las 4:00 de la madrugada con fuegos artificiales, cerrando una noche soñada para el pianista y arreglista.
Los primeros en encender al público fueron Sergio Vargas, Fernando Villalona y Eddy Herrera, quienes interpretaron sus éxitos con una bandera dominicana en pantalla gigante. Desde el inicio, el público respondió con vítores y aplausos.
Uno de los momentos más esperados fue la aparición de Juan Luis Guerra, quien con "Las Avispas" y "La Bilirrubina" colmó la noche de esplendor.
El homenaje a los artistas fallecidos contó con la participación de Silvio Mora, Danny Matías, Javier Villamán, Willie Hierro, Ray Polanco, Zulinka y Miguel, desbordando la emoción del público.
Otro instante cumbre fue la presencia de Cuco Valoy. Ramón cedió el piano al maestro Sergio George, fundador del grupo DLG, quienes en 1997 grabaron "Juliana", canción escrita y grabada por Cuco Valoy en 1978 y que los llevó a la fama mundial.
Antes de poner a bailar a los asistentes, Cuco Valoy dejó un mensaje de buena crianza a los padres. Recordó que cuando Ramón era niño quería tocar la batería, pero él se lo prohibió y le exigió aprender piano. "Le dije que desde que llegase de la escuela comenzará practicando el piano media hora, a las semanas una hora y después todo el tiempo que quiera. Eso solo se lo tuve que decir una sola vez y Ramón siguió estudiando y perfeccionando sus conocimientos hasta estar aquí, esta noche, celebrando sus 50 años de historia musical", expresó con orgullo.
Para Ramón Orlando, ese fue uno de los momentos más especiales de la noche. Antes de reconocer a su padre como el mejor de los patriarcas, recordó que el arreglo musical de "Juliana" le tomó solo cinco minutos, lo que revela sus extraordinarias capacidades en la música.
El escenario también reunió a grandes intérpretes de la música tropical. Volver a disfrutar de las voces de la Orquesta Internacional como Feni Ortiz, Miguel Miguel, Henry García y Carlos David fue uno de los grandes momentos que el público atesorará.
Los merengueros se esmeraron en ofrecer actuaciones de alta calidad: Miriam Cruz, Milly Quezada, Los Hermanos Rosario, Jandy Ventura, José Virgilio Peña Suazo, Kinito Méndez y Pochy Familia.
La salsa tuvo su momento de esplendor con Jura Valoy, Michel "El Buenón", Sexappeal, José Alberto "El Canario" y Cuco Valoy. La música típica se exhibió con El Prodigio, Robert Liriano, Krisppy y El Blachy.
El romanticismo también tuvo su espacio: Ramón Orlando eligió sus mejores baladas como "Mil maneras", "No me importa", "Quiéreme ahora", "Nupcias", "Tonto corazón" y "Que venga", en las que participaron Maridalia Hernández, Martha Heredia, Nathalie Hazim, Pavel Núñez y Melina León.
Para finalizar, una descarga de sus mejores merengues despidió un sueño que el maestro acarició y logró conquistar.