APUNTE.COM.DO.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró que la decisión de poner fin a la guerra contra su país corresponde a Estados Unidos y aseguró que Teherán no quiere prolongar el conflicto, aunque manifestó su disposición a llegar a un acuerdo con la administración de Donald Trump. Sus comentarios fueron difundidos el jueves por Fox News, un día después de que el mandatario iraní expusiera ante la ONU la postura de su país frente a Washington.

“Cuando podemos resolver los problemas mediante el diálogo, no deberíamos recurrir a la violencia. Pero con las instigaciones de Israel, nos han impuesto esta guerra”, dijo Pezeshkian en la entrevista, según la traducción divulgada por la emisora.

“Pero no deseamos continuar. Es Estados Unidos quien debe decidir si quiere poner fin a esto o no”, añadió el presidente iraní, quien viajó a Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Las declaraciones de Pezeshkian se produjeron después de su discurso ante la ONU del miércoles, en el que adoptó una posición desafiante frente a Washington y afirmó que Irán no se “doblaría de rodillas” ante Estados Unidos. El pronunciamiento tuvo lugar mientras Trump reconocía que existían conversaciones entre Estados Unidos e Irán.

Pezeshkian insistió en que Teherán está dispuesto a alcanzar un acuerdo con Trump para poner fin al conflicto y cuestionó el colapso de un anterior alto el fuego. “¿Por qué, dos semanas después de la firma de un acuerdo, decidieron volarlo por los aires?”, preguntó el mandatario iraní en referencia a la ruptura de ese entendimiento.Las declaraciones de Pezeshkian se produjeron después de su discurso ante la ONU del miércoles (EP)

El presidente de Irán también afirmó que el régimen mantiene abierta la posibilidad de un acuerdo con Washington bajo los marcos jurídicos internacionales. “Si el actual gobierno estadounidense, dentro de los marcos jurídicos internacionales, desea llegar a un acuerdo, perfecto. Si no, antes o después de las elecciones (de mitad de mandato en EE. UU.), ¿qué diferencia supone para nosotros?”, sostuvo.

En paralelo a las declaraciones de Pezeshkian, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, participó en una reunión con el enviado de Trump, Steve Witkoff, y con el yerno del presidente estadounidense, Jared Kushner, en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Las conversaciones no produjeron resultados inmediatos.

El planteo de Pezeshkian mantiene el foco sobre la posibilidad de una salida diplomática al conflicto entre Washington y Teherán. El mandatario iraní sostuvo que su país prefiere resolver las diferencias mediante el diálogo y reiteró que no busca prolongar la guerra.

Mientras tanto, Pezeshkian también se refirió a la situación de los hutíes de Yemen, un movimiento terrorista al que Washington y sus aliados consideran respaldado por Irán.

El presidente iraní negó que el gobierno de Teherán imparta órdenes al grupo y sostuvo que los hutíes toman sus propias decisiones frente a las circunstancias de la región.

“Los hutíes son responsables de sus propios actos. No reciben instrucciones de nosotros, los que resistimos en la región, en función de las situaciones que se les han impuesto”, afirmó Pezeshkian, según la traducción de sus declaraciones realizada por Fox News.

“Tenemos contactos con ellos. No existe una relación sistemática”, agregó.Pezeshkian también se refirió a la situación de los hutíes de Yemen, un movimiento militante al que Washington y sus aliados consideran respaldado por Irán (AP)

Pezeshkian también se refirió a la situación de los hutíes de Yemen, un movimiento militante al que Washington y sus aliados consideran respaldado por Irán (AP)

Las declaraciones se produjeron mientras la violencia entre los hutíes yemeníes y Arabia Saudí y sus aliados en Yemen se intensificaba. Washington, Riad y el gobierno yemení respaldado por Arabia Saudí acusan a Irán de apoyar al movimiento, que lanzó misiles balísticos contra territorio saudí y mantiene enfrentamientos con fuerzas respaldadas por Riad por el control de Yemen.

Arabia Saudí interceptó el jueves misiles balísticos hutíes después de emitir advertencias para varias regiones del país, entre ellas La Meca.

Los hutíes también impusieron un bloqueo naval contra Arabia Saudí, con ataques contra petroleros y territorio saudí, además de controlar amplias zonas de la costa yemení del mar Rojo. Esta vía marítima resulta relevante para las exportaciones de petróleo saudí.

La situación repercutió sobre los precios de la energía y se sumó a las dificultades que enfrenta Arabia Saudí para mantener abiertas las rutas marítimas utilizadas para transportar petróleo y otros productos derivados.

(Con información de AFP)