APUNTE.COM.DO.- El otoño astronómico comenzó en el hemisferio norte la noche del martes 22 de septiembre de 2026, marcando una nueva etapa en el ciclo natural del planeta y el progresivo tránsito hacia temperaturas más frescas y días de menor duración.

En Santo Domingo, el equinoccio de septiembre ocurrió alrededor de las 8:05 de la noche. En ese momento, el Sol se situó sobre el ecuador terrestre y ambos hemisferios recibieron una cantidad semejante de iluminación.

La palabra equinoccio procede de términos latinos relacionados con “noche igual”. Sin embargo, el día y la noche no duran exactamente doce horas en todos los lugares debido, entre otros factores, a la refracción de la luz solar en la atmósfera y a la manera en que se calculan la salida y la puesta del Sol.

Mientras el otoño comienza en el hemisferio norte, en el hemisferio sur se inicia la primavera. Este cambio ocurre por la inclinación del eje de la Tierra y su movimiento alrededor del Sol, que modifican durante el año el ángulo y la duración de la luz que recibe cada región.

En países de clima templado, el otoño se caracteriza por el descenso gradual de las temperaturas, la caída de las hojas y la reducción de las horas de luz. También representa una etapa de preparación para el invierno.

En la República Dominicana, por su ubicación tropical, las transformaciones no se manifiestan con la misma intensidad. No se produce una caída generalizada de las hojas ni un descenso brusco de las temperaturas, aunque las noches comienzan paulatinamente a ser más largas y las condiciones atmosféricas pueden variar.

La llegada del otoño también posee un significado simbólico. Para muchas personas representa un tiempo de reflexión, madurez y renovación, semejante al momento en que la naturaleza deja atrás una etapa para prepararse para la siguiente.

Puede aplicarse a la vida cotidiana como una invitación a revisar metas, abandonar hábitos que ya no resultan beneficiosos y conservar las experiencias que ayudan a crecer. Así como los árboles desprenden sus hojas, las personas pueden aprender a dejar atrás cargas innecesarias.

El otoño recuerda que el cambio forma parte de la existencia. Cada etapa tiene su propósito y las transformaciones, aunque en ocasiones generen incertidumbre, también pueden abrir espacio para nuevos aprendizajes y oportunidades.

Comentario de Ramiro Estrella

Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do, considera que la entrada del otoño ofrece una oportunidad para reflexionar sobre los ciclos de la vida y la necesidad de adaptarse responsablemente a los cambios.

“La naturaleza nos enseña que cada etapa cumple una función. El otoño puede ser visto como un tiempo para evaluar lo realizado, corregir lo necesario y prepararnos con esperanza para los nuevos desafíos”, expresó Estrella.