APUNTE.COM.DO.- La 81ª Asamblea General de Naciones Unidas continuó este jueves en Nueva York con una nueva jornada de intervenciones de jefes de Estado y altos representantes, en un contexto internacional dominado por los conflictos armados, la seguridad global, la crisis en Medio Oriente y las tensiones entre las principales potencias.
El conflicto en Gaza y la guerra entre Israel y Hamas acapararon la mayor parte de la atención. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, intervino antes que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un escenario marcado por la guerra en el enclave palestino y las profundas diferencias sobre el futuro de la región. Abbas pronunció su discurso mediante un video pregrabado desde Ramala, luego de que Estados Unidos no le otorgara una visa para desplazarse a Nueva York.
La intervención más esperada fue la de Benjamin Netanyahu, quien finalmente se dirigió al pleno de la Asamblea General. El primer ministro israelí viajó a Nueva York para defender la posición de Israel frente a las críticas internacionales y abordar la guerra contra Hamas, la amenaza de Irán y su alianza con Estados Unidos. Su discurso estuvo precedido por protestas en Nueva York y una intensa cobertura internacional sobre las operaciones israelíes en Gaza.
La jornada también contempló las intervenciones de Bolivia, Uruguay y Colombia.
Lista de oradores programados para este jueves: Zimbabwe, con el presidente Emmerson Dambudzo Mnangagwa; Madagascar, con el presidente Michaël Randrianirina; Ghana, con el presidente John Dramani Mahama; Estado de Palestina, con el presidente Mahmoud Abbas; Guyana, con el presidente Mohamed Irfaan Ali; Somalia, con el presidente Hassan Sheikh Mohamud; Comoras, con el presidente Azali Assoumani; Liberia, con el presidente Joseph Nyuma Boakai; Islas Marshall, con la presidenta Hilda Heine; Bolivia (Estado Plurinacional), con el presidente constitucional Rodrigo Paz Pereira; Hungría, con el presidente András Bálint Baka; Uruguay, con el presidente Yamandú Orsi; Unión Europea, con el presidente del Consejo Europeo, António Costa; Guinea Ecuatorial, con el vicepresidente Teodoro Nguema Obiang Mangue; Gambia, con el vicepresidente Muhammed Jallow; Colombia, con el vicepresidente José Manuel Restrepo; Israel, con el primer ministro Benjamin Netanyahu; y Portugal, con Luís Montenegro.
En su discurso, Netanyahu centró su mensaje en la amenaza iraní, el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 y la guerra que, según afirmó, Israel sostiene en varios frentes. El mandatario reivindicó la ofensiva contra el programa nuclear iraní y sostuvo que evitar que Teherán obtuviera armas atómicas fue una decisión que consideró indispensable para la supervivencia de Israel.
"Arrasar con el programa nuclear de Irán fue difícil, pero para mí fue una de las decisiones más fáciles que tuve que tomar como primer ministro. Si no lo hubiese hecho, estaríamos todos muertos", declaró.
Netanyahu también presentó el conflicto como una confrontación regional en la que Israel cuenta con el respaldo de Estados Unidos y destacó especialmente el papel de Donald Trump. Recordó el ataque de Hamas del 7 de octubre, al que calificó como "el día más sombrío de la historia de Israel", y afirmó que desde entonces las fuerzas israelíes combatieron en múltiples escenarios contra Hamas, Hezbollah, Irán y otros grupos armados.
"A lo largo de esta larga guerra, nuestro objetivo nunca mermó: ganar", manifestó.
Sobre Trump, expresó: "En esta lucha contra la barbarie, nuestro mayor aliado ha sido el presidente Trump", y sostuvo que ambos países actuaron de manera conjunta para neutralizar la amenaza nuclear iraní.
El primer ministro israelí también defendió las operaciones militares en Gaza y responsabilizó a Hamas por utilizar a la población civil como escudo. "Hamas usa a los civiles palestinos como escudos humanos", aseveró. Asimismo, afirmó que Israel logró recuperar a todos los rehenes y reivindicó la actuación de sus tropas frente a los distintos grupos que, según dijo, continúan intentando atacar al país.
"Trajimos de vuelta a casa a todos y cada uno de los rehenes", afirmó durante su intervención.
Otro de los ejes de su discurso fue la situación de los judíos fuera de Israel y lo que describió como un incremento del antisemitismo. Netanyahu aseguró que existen países cuyos gobiernos critican públicamente a Israel pero que, según afirmó, agradecen en privado las acciones israelíes contra sus adversarios. También denunció episodios de hostigamiento contra judíos en Estados Unidos y declaró: "En Nueva York se amenaza a los judíos simplemente por ser judíos". Ante ese panorama, pidió a los judíos del mundo actuar "con la frente en alto" y defendió la existencia de Israel como un Estado capaz de protegerse.
Netanyahu dedicó además una parte de su intervención al régimen iraní. Mostró un dispositivo de comunicación Starlink como símbolo de la posibilidad de sortear la censura y afirmó que Teherán teme que sus ciudadanos puedan acceder libremente a información y comunicarse sin el control estatal.
"Solo es cuestión de tiempo", sostuvo al referirse al futuro político de Irán. Y agregó: "Algún día, y a lo mejor no dentro de mucho, el pueblo iraní será libre. Su régimen asesino será derrocado por su corrupción, por su crueldad".



