APUNTE.COM.DO.- En República Dominicana, la oferta de personal formado para el cuidado de niños, adultos mayores y personas con discapacidad no alcanza a cubrir la demanda, a pesar de que existen programas oficiales de capacitación. Esta situación fue abordada en el editorial de Listín Diario titulado "Aquí falta gente para cuidar gente", que puso el foco en la necesidad de priorizar la atención integral de estos tres grupos vulnerables.

El texto advertía: "Aquí el desafío es humano. Si no formamos más técnicos, si no descentralizamos servicios y si no planificamos ahora, en 10 años la brecha será impagable".

Frente a este panorama, el Gobierno cuenta con la "Red de Personas Cuidadoras", una iniciativa de la Dirección de Desarrollo Social Supérate que asume el cuidado como un derecho. La directora de Supérate, Mayra Jiménez, explicó que el objetivo va más allá de reducir el déficit de personal: se trata de asegurar una atención digna para la primera infancia, los adultos mayores y las personas con discapacidad.

"Esta política busca avanzar hacia esa respuesta integral y articulada del Estado frente a esas necesidades de cuidados y de apoyo a las personas a lo largo de su vida. Por eso es tan importante que veamos en los cuidados esa necesidad de profesionalización de los mismos, porque eso también garantiza que quienes reciben cuidado lo reciban también con la calidad y la profesionalidad que se necesita", señaló Jiménez.

El proyecto arrancó en 2023 con un plan piloto en Azua y Santo Domingo Este. La meta es extender el servicio a Dajabón, Monseñor Noel, La Altagracia, San Pedro de Macorís, San Cristóbal, el Gran Santo Domingo y otras provincias.

"Este crecimiento que estamos teniendo de la política de cuidados forma parte de ese proceso progresivo mediante el cual seguimos fortaleciendo la capacidad de nuestro país para responder a una demanda de cuidados que es creciente y que requiere también de una respuesta desde el Gobierno que sea cada vez más articulada, organizada, pero también más sostenible", puntualizó la funcionaria.

La rectoría de asistencia social de la red funciona mediante una alianza entre instituciones del Estado. Participan el Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (Caipi), el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi), el Consejo Nacional de Discapacidad (Conadis), el Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), los ministerios de Hacienda y Economía, y el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep). A través de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) se obtienen los datos demográficos para detectar necesidades y diseñar el plan.

"Necesitamos los datos para poder diseñar todas esas políticas que vienen a mejorar la vida de esas personas que necesitan cuidado, atendiendo a la evidencia y a las necesidades reales que tenemos dentro de ese territorio", dijo Jiménez.

Además de garantizar el bienestar de las personas vulnerables, la red de cuidadores busca reducir la tasa de desempleo, ya que integra tanto a cuidadoras formadas como a personas que se incorporan desde sus comunidades. Para obtener la certificación oficial es necesario completar un proceso formativo.

Jiménez precisó que la capacitación técnica es financiada por Supérate, mientras que el Infotep se encarga de impartir la enseñanza mediante un convenio anual de al menos RD$100 millones. El ciclo educativo dura alrededor de seis meses. Los cuidadores de envejecientes y de personas con discapacidad deben cumplir 200 horas de formación, mientras que para la primera infancia son 170 horas. Al concluir el plan de estudio y completar una pasantía supervisada, la persona recibe su acreditación y luego es reclutada para trabajar en los centros aliados.

Supérate indicó que estos cuidadores perciben un salario que oscila entre RD$18,000 y RD$24,000 mensuales, en función de la cantidad de horas asignadas desde el centro de trabajo.

Desde 2023, el proyecto ha formado 8,992 cuidadoras de adultos mayores, 1,517 de primera infancia y 56 para personas con discapacidad, de acuerdo con Supérate. Actualmente, al menos 4,200 personas se encuentran en proceso de formación.

El programa también implementó la modalidad de cuidadoras domiciliarias solo para casos que lo requieran. Bajo este esquema hay 247 personas contratadas para adultos mayores y 45 para personas con discapacidad. La institución pretende incorporar 300 nuevos cuidadores domiciliarios entre octubre y noviembre de este año.

Supérate es el principal programa de protección social del Gobierno para reducir la pobreza extrema. Trabaja con al menos cinco subsidios básicos: Aliméntate, Bono Gas, Bono Luz y el bono de apoyo a mujeres víctimas de violencia alojadas en casas de acogida. Adicionalmente, otorga RD$6,000 mensuales a más de 11,000 familias con niños que presentan condiciones severas de discapacidad.