APUNTE.COM.DO.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este miércoles ante la Asamblea General de la ONU que el país celebrará elecciones y afirmó que su administración ya inició conversaciones con sectores de la oposición para preparar el proceso. Rodríguez evitó, sin embargo, establecer una fecha y sostuvo que será el propio pueblo venezolano el que determine cuándo están dadas las condiciones para acudir a las urnas.

"En Venezuela habrá elecciones, y en esa dirección hemos iniciado un diálogo político con la oposición", afirmó Rodríguez durante su discurso en Nueva York. Sostuvo que su objetivo es garantizar "condiciones reales de participación para todas las fuerzas políticas" y que los comicios deben servir para resolver las diferencias internas, no para profundizarlas.

"Una elección debe ser una solución, no un generador de conflictos", señaló.

El diálogo entre el chavismo y sectores de la oposición se reanudó en septiembre con una agenda que incluye cambios en las instituciones judiciales y la recuperación de derechos políticos. Entre los asuntos discutidos figura la reforma del Tribunal Supremo de Justicia.

Rodríguez sostuvo que el proceso debe conducir a una etapa de mayor apertura política y definió el momento actual como una "transformación democrática". En su discurso afirmó que Venezuela necesita construir una "república plural y en paz" y anunció que la reforma del sistema de justicia es "impostergable".

El anuncio electoral coincidió con el nuevo vínculo que Caracas intenta construir con Washington. La líder del chavismo agradeció al presidente estadounidense Donald Trump por su disposición a retomar las relaciones diplomáticas y afirmó que ambos países están trabajando "seriamente" para resolver sus diferencias. El martes, ambos mantuvieron una reunión en Nueva York al margen de la Asamblea General, en la que abordaron el fortalecimiento de la relación bilateral. Estados Unidos, sin embargo, aclaró que el encuentro no implica reconocer a Rodríguez como una presidenta elegida por los venezolanos.

La jefa del interinato también destacó ante la ONU el acuerdo petrolero alcanzado con Estados Unidos, que calificó como uno de los mayores suscritos entre ambos países. El pacto anunciado en agosto contempla el desarrollo de 17 campos petroleros, una inversión potencial superior a los 100.000 millones de dólares y reservas probadas asociadas de unos 65.000 millones de barriles. Rodríguez sostuvo entonces que la participación de operadores privados permitirá elevar considerablemente la producción venezolana y contribuir a la recuperación de la industria.

Ese acercamiento económico forma parte de una transformación de la relación entre Caracas y Washington después de años de confrontación. La delegación venezolana llegó a Nueva York con negociaciones abiertas sobre energía, deuda, minería y acceso a financiamiento internacional. Delcy Rodríguez también mantuvo contactos con el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, mientras Venezuela avanza en una reestructuración de deuda estimada entre 150.000 y 200.000 millones de dólares.

La mandataria chavista presentó este nuevo escenario como una oportunidad para dejar atrás la confrontación política interna. Admitió que Venezuela estuvo durante años "dividida entre trincheras" y sostuvo que el país debe entrar en una etapa en la que las diferencias sean procesadas mediante el diálogo. "El color de la bandera de un partido pesaba más", afirmó, antes de plantear que esa etapa debe quedar atrás para avanzar hacia un país "más libre para todos, más próspero y más reconciliado consigo mismo".

La presidenta encargada también vinculó ese proceso con la necesidad de recuperar las instituciones y garantizar la convivencia política. Aseguró que no promete "un camino fácil" y reconoció que la recuperación del país llevará tiempo. Sin embargo, insistió en que su responsabilidad es conducir a Venezuela desde el conflicto hacia una etapa de democracia y bienestar.