APUNTE.COM.DO.- Siete meses después del inicio de una guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el presidente iraní Masoud Pezeshkian subió a la tribuna de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, para advertir al presidente Donald Trump que la República Islámica "no se doblegará".
En medio de las amenazas de "aniquilación" formuladas por Trump y de una creciente presión económica interna, Pezeshkian se dirigió a los líderes mundiales reunidos en el cónclave para señalar que su país no cederá en su programa nuclear, en sus defensas antimisiles ni en el control del estrecho de Ormuz, la vía marítima vital por la que alguna vez fluyó una quinta parte del petróleo mundial.
"No podemos permitir que algunos tengan libre acceso y obtengan beneficios de una vía marítima mientras, al mismo tiempo, utilizan esa misma vía para imponernos agresiones, imponernos inseguridad y prohibirnos el acceso a nuestras propias aguas", declaró Pezeshkian.



