APUNTE.COM.DO.- Durante la Semana de Alto Nivel de las Naciones Unidas en Nueva York
• La Directora Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, ha señalado que “Europa y América Latina son dos importantes actores del multilateralismo, y dos regiones unidas por su respeto a los valores democráticos y al Estado de derecho”
• La presidenta de CEAPI, Núria Vilanova abogó por “un necesario cambio de enfoque respecto la minería por parte de todos los actores, incluida la Unión Europea o los bancos de desarrollo”
• Durante la ‘PNUD-CEAPI Talk’, líderes institucionales y empresariales de toda Iberoamérica han reflexionado sobre la relevancia de la transición energética como una de las oportunidades de inversión y desarrollo más importantes para América Latina y el Caribe
Nueva York, 22 de septiembre de 2026. El Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) organizaron este martes, en el marco de la 81.ª Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la ‘PNUD-CEAPI Talk’, Financiando la transición energética para un crecimiento resiliente.
El foro, que fue inaugurado por la Directora Regional del PNUD para América Latina y el Caribe (ALC), Michelle Muschett, y la presidenta de CEAPI, Núria Vilanova, contó con la participación y testimonio de líderes institucionales y empresariales de Iberoamérica durante el transcurso de las diferentes mesas de debate.
La Directora Regional para América Latina y el Caribe del PNUD, Michelle Muschett, subrayó que “Nos encontramos en un momento de profunda transformación, en el que la transición energética, la innovación tecnológica y las nuevas dinámicas económicas están redefiniendo las oportunidades de desarrollo. En América Latina y el Caribe, el desafío es asegurar que esta transformación llegue también a millones de pequeños negocios, productores y emprendedores en los territorios. Para ello, necesitamos conectar el capital, la innovación y las políticas públicas con proyectos que generen desarrollo humano, competitividad y prosperidad de largo plazo. Así podremos hacer de la transición energética una oportunidad para fortalecer la productividad, el bienestar y la resiliencia”.
Por su parte, la presidenta de CEAPI, Núria Vilanova, señaló que esta organización apuesta por el diálogo, por generar conocimiento como think tank, y por sectores estratégicos como es el energético. Además, abogó por “un necesario cambio de enfoque respecto la minería por parte de todos los actores, incluida la Unión Europea o los bancos de desarrollo”. Ha añadido que “Latinoamérica necesita un pacto por la minería que agilice los trámites para poder operar, porque tiene un gran impacto positivo en materia de empleo o aumento de recursos fiscales; además de que así se evita y previene los efectos negativos derivados de la minería ilegal como los daños medioambientales, el crimen organizado o la seguridad de los trabajadores.
Financiación para ampliar la inversión
A continuación, se celebró un primer panel, ‘Financiación de una transición energética justa: vías institucionales birregionales para ampliar la inversión’, ha estado moderado por Fernando Carrillo, vicepresidente de Prisa, reunió a Alicia Montalvo, vicepresidenta de Cooperación, Alianzas y Movilización de Recursos de CAF; Enrique Riquelme, fundador y presidente del Grupo COX; y María Isabel Noboa, presidenta de Consorcio Nobis, Ecuador.
Alicia Montalvo recordó que CAF está movilizando recursos para convertir oportunidades en desarrollo y estamos centrados en la transición energética: “Nuestro objetivo el año que viene es dedicar el 50% de proyectos a temas verdes, es decir 40.000 millones de dólares. Latinoamérica no puede ser solo proveedor de materiales como los minerales críticos; tiene que estar plenamente integrado en las cadenas de valores”.
Enrique Riquelme, recordó que, “a pesar de que estamos en un contexto complicado para la inversión, COX considera que estamos en un ciclo positivo para América Latina y de ahí su intención de invertir hasta 10.000 millones de euros durante los próximo cinco años en infraestructuras críticas en la región”.
María Isabel Noboa, presidenta de Consorcio Nobis, recordó que “la humanidad ya ha vivido varias transiciones energéticas -biomasa, carbón, petróleo.- que transformaron transformó las tecnología, las sociedades y nuestra manera de vivir. Hoy entramos en una nueva transición y somos especialmente conscientes de que las decisiones que tomemos marcarán a futuras generaciones”. Añadió que “en América Latina, cerca del 60% de la electricidad ya procede de fuentes renovables, una proporción muy alta con respecto a otras regiones”.
Transición justa y resiliente
El segundo panel, ‘De la visión a la ejecución: reflexiones birregionales sobre la inversión en resiliencia y una transición energética justa’, contó con la participación de Carlos Vargas Loret de Mola, CEO de Andino Holding, Perú; Robert da Silva Ashley, presidente para América de Energía y Recursos Naturales de DLA Piper, Estados Unidos; y Santiago Rodríguez, presidente de Guayepo Holding, España.
Carlo Vargas, de Andino, recordó que “la transición energética tiene que estar vinculada a energía más barata y accesible. Perú tiene un gran déficit de infraestructuras energéticas y hay que ir hacia un cambio de matriz con mayor protagonismo de las renovables”. También recordó que “hay poner freno a la minería informal porque eso no puede ser un modelo de desarrollo”.
Robert da Silva Ashley, presidente para América de Energía y Recursos Naturales de DLA Piper, Estados Unidos, insistió en la necesidad de que exista una previsibilidad regulatoria; porque el contexto está en permanente transformación; por eso se necesita una legislació