APUNTE.COM.DO.- El presidente Luis Abinader instó este miércoles a la Asamblea General de las Naciones Unidas a completar el despliegue de la Fuerza en Haití, aportar las tropas y los recursos que faltan, hacer cumplir el embargo de armas y fortalecer las instituciones haitianas.

El mandatario reclamó actuar sin demora ante la crisis haitiana y advirtió que lo aprobado por el Consejo de Seguridad requiere ahora los medios para ejecutarse.

"Lo que el Consejo aprobó necesita ahora los medios para cumplirse. Primero, completar el despliegue de la Fuerza, que hoy cuenta apenas con una quinta parte de los efectivos autorizados. Segundo, hacer cumplir el embargo de armas y sancionar a quienes financian y protegen a las bandas. Y tercero, fortalecer la policía, las fuerzas armadas y la justicia haitianas, para que la seguridad pueda sostenerse mañana con medios propios", planteó Abinader.

Durante su intervención en el Debate General del 81.º período de sesiones de la Asamblea General, el gobernante reafirmó que República Dominicana ha cumplido su parte y subrayó que no existe una solución dominicana a la crisis haitiana.

Abinader situó la situación de Haití entre los principales desafíos para las operaciones de paz. "Renovar las operaciones de paz es, sin lugar a duda, la tarea más urgente. Hoy, redes criminales transnacionales controlan territorios, trafican armas y personas y reclutan niños. Haití es el ejemplo más claro", afirmó.

Recordó que desde 2021 República Dominicana ha advertido en cada foro que esa crisis representa una amenaza para la paz y la seguridad de la región y, de manera especial, para su país.

El jefe de Estado rememoró que hace un año pidió desde esa misma tribuna que el Consejo de Seguridad actuara sin demora y que seis días después ese órgano adoptó la resolución 2793, que autorizó una Fuerza de Supresión de Bandas con un mandato firme y una Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas.

En ese contexto, agradeció el liderazgo de Estados Unidos y Panamá, el respaldo de Canadá y de los demás donantes, la entrega de Kenia y el compromiso de los países que hoy tienen a sus hombres y mujeres en Haití.

El presidente Abinader advirtió que la situación exige acciones inmediatas. "Pero la realidad no admite espera. Hace un mes, en la comunidad haitiana de Kenscoff, las bandas asesinaron en una sola noche a por lo menos 47 personas, entre ellos cinco niños. Cerca de un millón y medio de haitianos han sido desplazados de sus hogares; igualmente, la mitad son niños".

Ante ese panorama, manifestó que la Asamblea no puede resignarse a que las masacres se conviertan en la normalidad para el sufrido pueblo haitiano.

Asimismo, señaló que el mandato de la Fuerza vence el 30 de septiembre y sostuvo que corresponde al Consejo renovarlo y a la comunidad internacional aportar las tropas y los recursos que faltan. "Renovar sin completar sería prolongar una promesa sin cumplirla. Nada de esto exige una nueva decisión: exige cumplir la que ya se tomó, en meses y no en años, porque el pueblo haitiano no espera plazo", afirmó.

El mandatario enumeró las acciones desarrolladas por República Dominicana frente a la situación. "República Dominicana ha hecho su parte. No practicamos una diplomacia de declaraciones, sino una diplomacia de soluciones".

Explicó que el país contribuyó a construir el consenso que hizo posible la resolución; comprometió su aporte financiero proporcional para el fondo fiduciario de la Fuerza; facilitó desde territorio dominicano el tránsito, la logística y una oficina de apoyo de las Naciones Unidas; cooperó con el régimen de sanciones y atiende en sus hospitales al personal de la misión.

Abinader explicó que estas acciones se realizan porque la situación haitiana es, ante todo, una cuestión de seguridad nacional. "Y debo repetirlo con toda claridad: no existe una solución dominicana a la crisis haitiana, y ningún Estado ni organismo puede imponer a nuestro país que la asuma en su lugar", insistió.

Agregó que República Dominicana seguirá protegiendo sus fronteras, aplicando sus leyes migratorias y fortaleciendo y equipando sus Fuerzas Armadas, en ejercicio de la igualdad soberana que la Carta de las Naciones Unidas reconoce a cada Estado y con pleno respeto de las obligaciones internacionales asumidas libremente.

El presidente Abinader sostuvo que la respuesta a la situación haitiana debe producirse en su propio territorio. "La solución de Haití está en Haití, y la obligación de la comunidad internacional es hacerla posible allí, en su territorio, que sus niños vuelvan a sus escuelas y que sus jóvenes tengan un futuro en su país; y que, tan pronto las condiciones lo permitan, puedan votar, por primera vez en una década".

Durante la alocución del presidente Abinader estuvieron presentes la primera dama, Raquel Arbaje; el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor -Ito- Bisonó; el viceministro de Política Exterior Multilateral del Ministerio de Relaciones Exteriores, Rubén Silié; el director del Gabinete Presidencial, Eilyn Beltrán; la asistente personal del presidente, Mercedes Pichardo; la directora del Despacho Presidencial, Noelia Shephard, y la hija del mandatario, Esther Patricia Abinader Arbaje.