APUNTE.COM.DO.- El presidente Luis Abinader advirtió ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que los conflictos bélicos que ocurren a miles de kilómetros del Caribe terminan afectando los precios de los combustibles, los alimentos y otros bienes que consumen los dominicanos.
"Situaciones que ocurren muy lejos de nuestras costas pueden golpear directamente la mesa de nuestras familias", declaró el mandatario durante su intervención en el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
Abinader se refirió específicamente a las guerras en Europa y Oriente Medio, y sostuvo que ambas han generado aumentos en los precios internacionales de los alimentos y la energía.
El gobernante vinculó el problema con la dependencia energética del país. "Mi país importa la totalidad de los combustibles que consume: no fijamos esos precios, nos impactan sin poder controlarlos", manifestó.
Aunque en ese tramo del discurso no ofreció cifras sobre el costo de esas crisis para el país, datos publicados por Diario Libre permiten dimensionar el efecto económico al que se refirió.
En el primer semestre de 2026, las importaciones dominicanas de derivados del petróleo sumaron US$1,804.83 millones, mientras que en igual período de 2025 fueron de US$1,390.28 millones.
La diferencia equivale a US$414.55 millones adicionales en solo seis meses, un aumento de 29.82 % en la factura por esos productos. Ese incremento coincidió con las consecuencias del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados energéticos internacionales.
La dependencia dominicana implica que una variación significativa del petróleo, los productos refinados o los costos de transporte puede trasladarse directamente a la economía nacional.
El impacto también alcanzó los precios que pagan los consumidores. A finales de febrero de 2026, el galón de gasolina premium se vendía a RD$290.10 y el de la regular a RD$272.50. Para la semana del 22 al 28 de agosto, la premium había subido a RD$341.10 y la regular a RD$310.50.
En seis meses, la gasolina premium acumuló un alza de RD$51 por galón, equivalente a 17.6 %, mientras que la regular aumentó RD$38, un 13.9 %.
El Gobierno volvió a recurrir a subsidios para evitar que todo el incremento internacional llegara al consumidor. Para finales de agosto, los subsidios destinados en 2026 a contener el precio de los combustibles superaban los RD$27,000 millones. Solo en la semana del 22 al 28 de agosto, el Estado destinó RD$1,312.31 millones para reducir el precio que debía pagar el consumidor por diferentes combustibles.
El efecto fiscal de la guerra ya se había empezado a notar meses antes. En marzo, ante el aumento internacional del petróleo provocado por el conflicto en Medio Oriente, el Gobierno identificó RD$10,000 millones adicionales que podrían reasignarse para ampliar los subsidios. El Presupuesto Nacional contemplaba originalmente alrededor de RD$12,000 millones para ese fin.
En ese momento, el petróleo WTI había pasado de menos de US$60 al cierre de 2025 a niveles de entre US$95 y US$100, según informó entonces el Ministerio de Hacienda y Economía.
El señalamiento de Abinader en Naciones Unidas no se limitó a los combustibles. El mandatario afirmó que los conflictos internacionales también han presionado los precios de los alimentos, un efecto que puede producirse de forma directa sobre bienes importados o indirecta mediante aumentos en insumos para producir alimentos dentro del país.
Uno de los ejemplos de 2026 fueron los fertilizantes. Dos meses después del inicio de la guerra del Golfo, el Gobierno había elevado a RD$1,061 millones el subsidio para mantener estables los precios de esos insumos para los productores agropecuarios. Los fertilizantes habían registrado aumentos internacionales de hasta 40 % respecto a los precios previos a la crisis.
La urea llegó a cotizarse en US$858 por tonelada métrica el 1 de abril y todavía se encontraba en US$790 el 1 de mayo, un 63.22 % por encima de los US$484 registrados el 1 de marzo. El subsidio buscó evitar que ese incremento terminara trasladándose a los productos agrícolas.