APUNTE.COM.DO.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, defendió el programa nuclear de su país y rechazó que Teherán respalde el terrorismo durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El mandatario afirmó que Irán requiere capacidad militar y tecnológica para responder a amenazas, sin que ello implique buscar una hegemonía en la región.

Al comenzar su intervención, las delegaciones de Estados Unidos e Israel abandonaron la sala. Pezeshkian acusó a Washington y a Israel de atacar a civiles e infraestructuras iraníes, y sostuvo que Teherán actuó en legítima defensa.

El presidente iraní relató que había preparado otro discurso, pero decidió modificarlo después de que, según dijo, el presidente estadounidense describiera a Irán como un país terrorista. "No somos terroristas", declaró ante los representantes reunidos.

Pezeshkian aseguró que Irán ha sido víctima de ataques contra escuelas, centros deportivos, universidades, hospitales, centros sanitarios e infraestructuras. También denunció que científicos, hombres, mujeres y niños iraníes fueron asesinados.

"Quienes son terroristas y forman a terroristas nos describen a nosotros como tales", afirmó el mandatario. Según su exposición, las fuerzas iraníes respondieron a los ataques, aunque sostuvo que no tomaron por blanco a la población civil.

Pezeshkian también se refirió a la guerra en Gaza y acusó a Israel de cometer un genocidio. Afirmó que más de 80 mil civiles inocentes fueron asesinados y que miles de personas fueron desplazadas.

El presidente iraní sostuvo que "Irán debe ser poderoso para evitar ser amenazado" y para impedir que el futuro del país quede expuesto a presiones externas. Aseguró que ese poder no busca atacar a otros Estados ni obtener hegemonía, sino sostener la defensa nacional y el progreso económico.

Pezeshkian dijo que los sistemas defensivos iraníes están diseñados para que nadie considere que un bombardeo contra ciudades del país quedará sin respuesta. "Para defender nuestro país no buscamos la aprobación de nadie", declaró.

En cuanto al programa atómico, el mandatario defendió el uso civil de esa tecnología. Indicó que sirve para tratamientos médicos, seguridad alimentaria, desarrollo industrial y generación de electricidad.

"Decimos que no a las armas nucleares", afirmó Pezeshkian, aunque rechazó restricciones sobre la tecnología nuclear iraní. También sostuvo que la energía atómica no debe quedar "a disposición exclusiva" de un grupo reducido de países.

Pezeshkian afirmó que Irán busca cooperación con los países vecinos y que no los considera rivales en materia de seguridad. "Queremos contar con vecinos fuertes", dijo ante la Asamblea.

El presidente señaló que una crisis en un territorio puede extenderse a los Estados cercanos y planteó que la seguridad regional no puede construirse mediante la expansión de la guerra.

También aludió al estrecho de Ormuz y denunció que se impide a Irán el acceso a sus propias vías navegables, mientras otros países utilizan esas rutas y reciben misiles y tecnología militar.

"La ampliación de la guerra no llevará a la seguridad", sostuvo Pezeshkian.