APUNTE.COM.DO.- Nueva York se transforma cada septiembre en el epicentro diplomático mundial, cuando los líderes de numerosos países se reúnen en la sede de las Naciones Unidas para participar en el período ordinario de sesiones de la Asamblea General.
Este martes, el presidente Luis Abinader hablará ante la 81.ª Asamblea General de la ONU, en una intervención en la que, según adelantó, tratará asuntos vinculados al comercio y la coyuntura de Haití.
Será una participación más del gobernante dominicano ante el organismo internacional, donde la crisis haitiana ha sido un tema recurrente en sus alocuciones desde que asumió la Presidencia.
Abinader intervino por primera vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 23 de septiembre de 2020, pocas semanas después de tomar posesión como jefe de Estado. En aquel entonces, la pandemia de COVID-19 obligó a que la 75.ª Asamblea General se realizara de manera virtual, por lo que el mandatario ofreció su discurso desde el Palacio Nacional.
En esa ocasión, Abinader subrayó la necesidad de asegurar que la vacuna contra el coronavirus llegara a todas las personas del mundo y destacó la responsabilidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en ese proceso. También propuso crear un fondo de solidaridad internacional para hacer frente a futuras pandemias.
Para 2021, la crisis de Haití fue el tema central de su intervención ante la Asamblea General. "No hay, ni habrá jamás una solución dominicana a la crisis de Haití", afirmó el mandatario. Abinader señaló que República Dominicana no podía afrontar por sí sola la situación del país vecino y advirtió que el conflicto haitiano podría desbordar la frontera. Sostuvo que primero debía alcanzarse la seguridad para luego organizar elecciones y exhortó a la comunidad internacional a asumir con urgencia la estabilización de Haití como una prioridad.
En 2022, el paso del huracán Fiona por territorio dominicano alteró los planes del presidente, quien debió suspender su viaje a Nueva York, donde participaría en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pese a su ausencia, la Presidencia divulgó un breve discurso del mandatario, en el que aclaró que su participación en la septuagésima séptima Asamblea no quedaba descartada de forma definitiva. Entre los temas que pensaba abordar figuraba de nuevo la crisis haitiana.
En 2023, Abinader se mostró dispuesto a aceptar la mediación de las Naciones Unidas y de otros homólogos internacionales para resolver el conflicto con Haití originado por la construcción del canal en el río Masacre.
El mandatario condicionó cualquier diálogo o mediación a la paralización inmediata de la obra, que consideraba una violación de los acuerdos internacionales. Asimismo, durante su intervención trató otros asuntos, como el impacto del cambio climático, los elevados precios del petróleo y el sargazo en la región.
En la septuagésima novena Asamblea General, en 2024, Abinader afirmó que reforzaría las medidas en relación con Haití si fracasaba la misión de paz de la ONU. También denunció que varios países no habían aportado los fondos comprometidos para la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití y reiteró que República Dominicana no podía soportar el peso de la crisis del vecino, debido a la carga económica que representa la inmigración haitiana para el país.
En 2025, Abinader subrayó el respaldo de República Dominicana a la propuesta de Estados Unidos y Panamá para encabezar una nueva misión en Haití con el fin de terminar con el dominio de las bandas armadas sobre una amplia zona del país vecino. La nueva misión estaría integrada por 5,500 efectivos y tendría autorización para enfrentar por la fuerza a las pandillas. El jefe de Estado también recalcó que República Dominicana seguiría protegiendo su integridad territorial y haciendo valer su régimen migratorio.