APUNTE.COM.DO.- El calor no desaparece al llegar a casa. Tras un día de exposición a altas temperaturas, las paredes, el techo y los muebles retienen parte del calor acumulado, mientras que la humedad y una ventilación deficiente impiden que el cuerpo se refresque adecuadamente.

En República Dominicana, las temperaturas elevadas continúan este lunes. El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) mantiene la advertencia por calor, en un panorama que también incluye aguaceros y tronadas en varias localidades, además de una ligera concentración de polvo del Sahara.

La combinación de calor y humedad no solo puede resultar incómoda dentro de la vivienda, sino que también puede prolongar la sudoración, afectar el descanso y crear condiciones propicias para irritaciones y problemas de la piel. ¿Qué ropa es la más adecuada para enfrentar los días de calor extremo?

Uno de los errores más comunes es creer que abrir todas las ventanas durante las horas de mayor calor refrescará la casa, cuando en realidad puede tener el efecto contrario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener las ventanas cerradas durante el día si la temperatura exterior supera la interior, y usar persianas, contraventanas o cortinas para bloquear la radiación solar directa.

Cuando la temperatura exterior baja, sobre todo después del anochecer, abrir las ventanas ayuda a expulsar el calor acumulado y refrescar los espacios.

El sol no es la única fuente de calor: los televisores, computadoras, luces y otros equipos eléctricos encendidos también generan calor dentro de las habitaciones. Por eso, la OMS aconseja apagar la mayor cantidad posible de aparatos eléctricos durante los períodos de altas temperaturas.

Las cortinas y persianas cumplen otra función importante: mantenerlas cerradas en las ventanas que reciben directamente los rayos solares ayuda a reducir la carga térmica que ingresa a la vivienda.

La ventilación debe usarse de forma estratégica. Cuando el aire exterior esté más fresco que el interior, abrir ventanas en puntos opuestos de la casa puede favorecer la circulación y permitir que salga el aire caliente.

Los ventiladores también pueden mejorar la sensación térmica. La OMS señala que pueden utilizarse cuando las temperaturas son inferiores a 40 °C.

Si se cuenta con aire acondicionado, el organismo recomienda combinarlo con un ventilador y fijar el termostato en 27 °C como referencia, una estrategia que puede hacer que la habitación se sienta aproximadamente cuatro grados más fresca.

El dormitorio merece atención especial. Refrescarlo antes de acostarse, reducir las fuentes de calor, usar ropa de cama ligera y aprovechar la ventilación nocturna puede contribuir a crear un ambiente más confortable para dormir. El calor pone en mayor riesgo a personas con determinadas enfermedades

El cuerpo intenta defenderse del calor mediante la sudoración; sin embargo, cuando el ambiente es muy húmedo, el sudor se evapora con mayor dificultad y la sensación de calor se prolonga. Permanecer mucho tiempo con la ropa empapada de sudor tampoco ayuda.

Una de las consecuencias puede ser el sarpullido por calor o miliaria, una irritación provocada por la sudoración excesiva en condiciones cálidas y húmedas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) explican que suele manifestarse con pequeños granitos o ampollas y aparece especialmente en el cuello, la parte superior del pecho, la ingle, debajo de los senos y en los pliegues de los codos.

El calor, la humedad y la sudoración también pueden favorecer algunas infecciones por hongos. La Academia Americana de Dermatología señala que el riesgo de tiña aumenta en climas cálidos y húmedos y entre las personas que sudan abundantemente, pues los hongos encuentran condiciones favorables en zonas cálidas y húmedas del cuerpo.

Otra afección relacionada es la tiña versicolor. El calor, la humedad y la sudoración abundante figuran entre los factores que pueden favorecer el crecimiento excesivo de la levadura que la provoca.

Por eso, refrescarse al llegar a casa no se limita a encender un ventilador. Cambiarse la ropa húmeda, ducharse con agua fresca, usar prendas ligeras y holgadas y mantener secos los pliegues de la piel son medidas sencillas que pueden ayudar.

Antes de dormir, se pueden incorporar algunas acciones a la rutina diaria para disminuir el calor acumulado y sus efectos en el cuerpo:

  • Bloquear la entrada directa del sol con cortinas, persianas o contraventanas durante las horas más calientes.
  • Mantener las ventanas cerradas cuando afuera haga más calor que dentro y abrirlas cuando la temperatura exterior descienda.
  • Apagar luces, computadoras, televisores y otros aparatos que no se estén utilizando.
  • Aprovechar la ventilación nocturna para sacar el calor acumulado.
  • Utilizar ropa y sábanas ligeras y holgadas.
  • Tomar una ducha fresca al llegar a casa o antes de acostarse.
  • Cambiar la ropa mojada por el sudor y secar cuidadosamente los pliegues de la piel.
  • Mantenerse hidratado durante el día.

La OMS recuerda que las viviendas también funcionan como refugio frente a las altas temperaturas, por lo que mantenerlas frescas es clave para proteger la salud.Estas son las provincias que han registrado las temperaturas más altas en RD