APUNTE.COM.DO.- El avance de la economía digital, que permite realizar transacciones financieras desde cualquier lugar, también ha traído consigo un aumento de las facilidades para cometer fraudes. Ahora, estos se ven potenciados por el uso de la inteligencia artificial, lo que representa uno de los mayores desafíos para los pagos instantáneos, según explicó Pilar Pereira, directora de alianzas estratégicas y partnerships para Latinoamérica de Jumio, empresa especializada en verificación de identidad, en una entrevista con Listín Diario.
Pereira señaló que la IA permite industrializar ataques mediante identidades sintéticas, deepfakes, bots y toma de control de cuentas. Además, citó datos de la empresa que indican que un 69% de los consumidores considera que el fraude impulsado por IA representa una amenaza mayor que el robo de identidad tradicional, lo que evidencia la necesidad de que las defensas evolucionen para frenar la que se ha convertido en la principal amenaza de fraude en la industria financiera actual.
Ante este panorama, la ejecutiva sostuvo que las entidades financieras deben asumir que la prevención del fraude ya no puede ser una capa posterior al pago, sino parte de la infraestructura transaccional. Esto implica modernizarse, incorporar biometría y detección de deepfakes, conectar señales de identidad con comportamiento transaccional y establecer monitoreo continuo. El objetivo, apuntó, debe ser combinar seguridad y baja fricción, lo cual se puede potenciar con el uso de identidad reusable, para que proteger al usuario no signifique hacerle más difícil operar.
Al referirse al término "fraude sintético", Pereira explicó que se trata de la creación de identidades falsas combinando elementos reales y ficticios. Puso como ejemplo cuando los ciberdelincuentes manipulan datos personales legítimos con documentos, fotografías o información inventada o trastocada por la IA. "La IA está haciendo este fraude más sofisticado y escalable, porque permite generar documentos, rostros y perfiles digitales cada vez más convincentes. Por eso, verificar solamente si un documento parece auténtico ya no es suficiente: hay que comprobar que la persona existe, es quien dice ser y si está presente", sostuvo la ejecutiva de Jumio.
Aunque la IA puede ser un gran aliado en la mejora y la seguridad de los servicios financieros, Pereira expuso que en la actualidad también representa uno de los mayores desafíos para la economía digital, sobre todo para los pagos instantáneos, pues permite industrializar ataques mediante identidades sintéticas, deepfakes, bots y toma de control de cuentas.
Recientemente, el Banco Central anunció que trabaja para poner en funcionamiento en 2027 un nuevo Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos. Pereira expuso que, para evitar riesgos y no repetir errores cometidos en otros países, es necesario que este nuevo sistema incorpore verificación de identidad robusta desde el onboarding y la mantenga durante todo el ciclo de vida del cliente, sin asumir que una identidad verificada una vez seguirá siendo confiable.
Apuntó que esto debe ser complementado con la identidad reusable, es decir, ocupar una validación previa con consentimiento del cliente para hacer más eficiente el proceso de incorporación. Además, se necesitan biometría, prueba de vida, detección de documentos manipulados, señales de riesgo y monitoreo continuo de cuentas y transacciones. Destacó que la velocidad del pago exige que estos controles funcionen también en tiempo real, ya que los pagos instantáneos pueden derivar fácilmente en fraudes instantáneos.
Ante los riesgos, la experta ofreció las siguientes recomendaciones:
Verificación exhaustiva: combinar documento, biometría, prueba de vida, detección de deepfakes y señales de riesgo.
Monitorear en tiempo real: realizar una inteligencia de identidad integral, analizando comportamiento y transacciones para detectar anomalías antes de que el dinero desaparezca.
Seguridad sin fricción: invertir en tecnología que permita detener el fraude sin castigar al usuario legítimo.