APUNTE.COM.DO.- El Gobierno de China decidió elevar a rango ministerial a Li Chenggang, su principal negociador comercial, en un momento en que Pekín y Washington sostienen conversaciones económicas en Nueva York y alistan una posible reunión entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump.
El Consejo de Estado chino designó a Li como representante de China para las negociaciones comerciales internacionales con rango ministerial, según el anuncio realizado este domingo por la agencia estatal Xinhua.
Hasta ahora viceministro de Comercio, Li integra la delegación china que participa en las conversaciones lideradas por el viceprimer ministro He Lifeng con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
Las negociaciones en Nueva York tienen como objetivo avanzar en diversos asuntos económicos antes de la eventual cumbre entre Xi y Trump, prevista para esta semana en Washington. Entre los temas en discusión están la extensión de la tregua comercial, los aranceles, el suministro de tierras raras y la inteligencia artificial.
El funcionario ya había formado parte en marzo de una ronda de negociaciones encabezada por He Lifeng y celebrada con Bessent en París. En ese encuentro, ambas delegaciones afirmaron haber logrado “consensos preliminares” orientados a estabilizar las relaciones económicas y comerciales entre las dos mayores economías del mundo.
Li también estuvo envuelto el año pasado en una disputa pública con Bessent. El secretario del Tesoro estadounidense lo llamó entonces “desquiciado” y sostuvo que había llegado a Washington “sin invitación” y empleando un lenguaje “incendiario”.
El Ministerio de Comercio de China rechazó esas declaraciones y las consideró “infundadas”.
En los últimos meses, Li ha desempeñado además funciones como representante de Pekín ante foros y negociaciones económicas internacionales, entre ellos la APEC y las relaciones comerciales con la Unión Europea.
En junio, el funcionario chino se reunió con el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, para tratar asuntos vinculados con la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el déficit comercial de la Unión Europea con China.
Su ascenso se produce en un momento clave para las relaciones económicas entre Washington y Pekín, mientras ambas partes procuran definir las condiciones de su relación comercial y avanzar en acuerdos antes de un eventual encuentro entre sus máximos líderes.