APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo.- Tatuarse detalles, figuras o nombres permanentes sobre la piel se ha convertido en una modalidad cada vez más popular, aunque hasta hace poco quienes optaban por llevarlo eran estigmatizados.

Willys Mayobanex Encarnación de Jesús, un joven artista que desde hace nueve años se dedica a este arte, explica que antes de realizar este tipo de procedimientos es necesario prepararse con materiales esterilizados para evitar la propagación de enfermedades como hepatitis, VIH, papiloma humano y otras infecciones que puedan resultar riesgosas para los clientes.Mujeres y adultos de hasta 72 años lideran la clientela en los centros de tatuajes

Señala que hoy existen diversas escuelas y academias que imparten talleres sobre la técnica, y que son muchos los jóvenes que buscan aprender el oficio debido a la popularidad que ha alcanzado tanto a nivel mundial como en el país.

Con la colocación de estos particulares detalles, las personas buscan expresar su identidad, recordar momentos inolvidables o llevar símbolos con un valor personal o cultural de gran significado en su vida.

“Hacer un dibujo sobre la piel puede tomar una hora y más dependiendo del tipo de gráfico que la gente elija llevar, y entre los que vienen figuran menores de edad, aunque uno no lo asume sin la autorización y firma y acompañamiento de la madre o padres, como también vienen personas de la tercera edad, como una de 72 años que ha venido varias veces a tatuarse”, comentó Encarnación de Jesús.

El joven, que estudió pintura, dibujo y artes plásticas y luego abandonó el papel para inclinarse por esta modalidad sobre la piel, citó que entre los dibujos preferidos por la gente están las letras, es decir nombres; corazoncitos, florecitas, estrellas, mariposas y otros dibujos pequeños que pueden tener un precio de RD$1,500.00 a 2,000 y más dependiendo del tamaño y la complejidad.

Comenta que al principio conoció personas que juraban que nunca se tatuarían, y luego se han hecho varios por entender que un dibujo no los hace ni más ni menos personas, y después se vuelven adictos.

“Las mujeres son las que más los llevan y deciden en base a procesos por los que puedan estar pasando con sus parejas o hijos”, refirió Encarnación de Jesús, propietario de “Willy RD Tattoo Studio”, ubicado en la Américo Lora del sector Alma Rosa, en el municipio Santo Domingo Este.Mujeres y adultos de hasta 72 años lideran la clientela en los centros de tatuajes

Asegura que una vez hecho el tatuaje permanente no hay forma de quitarlo, y que se utilizan técnicas para modificarlos cuando alguien se arrepiente de llevar nombres o figuras relacionadas con exparejas especialmente. Insiste en que un tatuaje no define a las personas, porque hay muchas que los llevan y son mejores seres humanos, mientras que otras sin llevarlos asumen muchas inconductas.

Versión de usuario

José Ceballos, un joven que reside en Boston, Estados Unidos, junto a su esposa, se encantó y decidió llevar consigo el nombre de su madre, y desde entonces fue agregando una amplia variedad de ideas.

“En Estados Unidos hasta los policías y bomberos tienen tatuajes, no sé si aquí la gente ve mal a uno; allá no te piden nada, si verifican la edad… no se les permite a los niños”, refirió Ceballos, quien trabaja como conserje para una escuela en Estados Unidos y no tiene objeción por llevar los tatuajes; llegó desde Santo Domingo a ese país a los cuatro años.

Al igual que él, su esposa también se ha contagiado con llevar tatuajes, con nombres de sus seres queridos, mariposas, flores y otras llamativas figuras en boga.

Origen

De acuerdo con datos históricos, la palabra tatuaje posiblemente surgió del samoano "tátau", que significa marcar o golpear dos veces (en referencia al método tradicional de aplicar los diseños o plantillas), y se incorporó al español a través del francés, tatouage. Los marineros que viajaban por el océano Pacífico encontraron a los samoanos, y quienes quedaron fascinados por sus tatuajes equivocadamente tradujeron la palabra "tatau" como tatuaje. En japonés, la palabra usada para los diseños tradicionales, o aquellos que son aplicados usando métodos tradicionales, es "horimono" (literalmente grabar); "irezumi" se utiliza para referirse a cualquier tipo de tatuaje, mientras que "tattoo" se usa para diseños de origen no japonés.